“¡Síganme los buenos!”, llaman al panismo los pillos Tito, Indira y Pepe Mancha

Línea Caliente

Por Edgar Hernández

En la total desesperación se mueve el grupo Yunes Linares -Indira Rosales, Tito Delfín y Pepe Mancha- que van en pos del arrebato de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional en la entidad.
Acusan la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio.
A días de definirse el liderazgo de ese partido rumbo al 2024, la senadora con licencia, Indira Rosales Sanromán aun no acaba de aclarar cuentas pendientes ante ORFIS.
Mientras Tito Delfín, quien se llevó hasta las cucarachas de las oficinas municipales cuando fue alcalde de Tierra Blanca, hoy esconde sus pillerías apelando al olvido pagando cuotas de impunidad.
Y Pepe Mancha, transita como un cínico abusivo del poder al fustigar al partido que dirigió permitiendo en su momento que su esposa y su mamá se llevaran el presupuesto por la vía de empresas “fantasma”.
Hoy este triunvirato, cilindreado por el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares, a quien en cualquier momento le cae la voladora, clama honestidad, lealtad y la revisión de cuentas al instituto político que atropellaron y saquearon.
Argumentan en profusas declaraciones de prensa que en la pasada elección se perdieron más de 500 mil votos olvidando que en el 2018 la gubernamental se la llevó Cuitláhuac García a pesar de que el yunismo juntó más de 1.5 millones de votos -comprados y no comprados- a favor del hijo del gobernador.
Como que la lógica no funciona sobre todo cuando se trata del manejo de cifras de resultados o de armas para atacar al enemigo.
Y es que esta terna de aspiracionistas -Tito, Indira y Mancha- en estos días se ha dado a la tarea de balconear a su propio partido y dirigencia al pretender demostrar que en la pasada elección municipal y para la renovación del Congreso estatal, se perdió todo, o prácticamente todo.
De manera particular señalan el desastre del 6 de junio donde se perdieron 47 alcaldías, pero no se recuerda que en el 2013 sucedió lo mismo con la derrota en 43 municipios y la gubernatura en el 2010.
Con índice flamígero denuncian que su partido está entregado a Morena -sin presentar pruebas- volteando para el otro lado cuando le recuerdan a la senadora Indira Rosales, que pidió licencia para que la suplente, Fabiola Vázquez, hija del cacique y asesino de horca y cuchillo Cirilo Vázquez Lagunes, entrara al relevo para migrar a Morena.
O que el alcalde de Cosamaloapan, Raúl Hermida Soto, del grupo Yunes, destapara en días pasados al secretario de Gobierno, Eric Cisneros, para la gubernatura.
¿Eso es ser cómplice de Morena?
El punto es que, aun cuando estuviéramos de acuerdo con Indira, Tito y Mancha, su pasado los mata ya que en ellos bien aplica aquello de que para tener la boca grande hay que tener la cola chica.
De entrada, los tres responden a Yunes Linares.
Por tanto, no se sabe que sea peor o mejor para la causa panista, ya que el ex priista busca de nuevo apoderarse del PAN para su beneficio personal y familiar.
Es decir, para buscar fuero o margen de negociación entregando el PAN a Morena para evitar ir a la cárcel.
Habría asimismo que revisar quien es más tramposo o transa, si a quien acusan de reeleccionista o al reeleccionista embozado (Yunes) que opera a través de esa trinca.
En anterior entrega dábamos cuenta que Tito esconde un pasado ominoso plagado de presuntas raterías ya que entre sus pendientes debe responder por los más de 40 millones que se gastó cuando fue alcalde de Tierra Blanca en una planta de tratamiento de aguas residuales “que no existe; solo hay 4 fosas (4 hoyos) sin ningún tipo de equipamiento”.
De Indira Rosales también se cuentan historias inconclusas.
El 29 de septiembre de 2019 Sedesol-Veracruz presenta una denuncia contra la extitular de la misma, Indira Rosales, ante la Fiscalía General del estado por presunto daño patrimonial de 4.7 millones de pesos
Pendientes además durante su gestión, del pago de 19 millones de pesos por telefonía celular que no salió de su partida presupuestal y contratos asignados sin licitación por más de 45 millones de pesos en el 2017.
¨Dentro del probable desfalco del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares de 927 millones de pesos, parte importante de esta complicidad tiene que ver con la senadora Indira Rosales San Román¨, sostuvo el entonces diputado federal por Papantla, Jaime Pérez Bernabé.
El peor de esta banda es, sin embargo, Pepe Mancha.
A la cabeza del partido en el poder hizo y deshizo con el dinero público a través del tráfico de influencias.
Recibió prebendas familiares en materia de obra pública de parte del entonces titular de SIOP, Julen Rementería, por cantidades superiores a los 60 millones operados familiarmente a través de empresas fantasma.
Y en materia de convenios y en alianza familiar con su primo hermano Juan Antonio Aguilar Mancha, provocó un escándalo nacional al salir a la luz hace 13 meses, que cinco empresas familiares obtuvieron contratos millonarios en la Legislatura y el gobierno local.
En el Orfis, en la Contraloría y en la Fiscalía hay denuncias por hechos que involucran a su esposa a quien hizo diputada, Monserrat Ortega, y a su finada madre Cristina Sergia Alarcón, por ser socias en cuestionadas empresas.
El caso fue tan grave que llegó al Congreso de la Unión desde donde se exigió a la Auditoría Superior de la Federación que investigara los contratos otorgados a las empresas Izal Inmobiliaria, S.A. de C.V. y Biodiversidad del Golfo, S.A. de C.V., al igual que a las empresas Multiservicios El Elemento, S.A. de C.V., e Innovadora en Medios, S.A. de C.V. y Multimedios Periodísticos, S.A. de C.V.
Ese es Pepe Mancha, el ladrón que grita ¡Al ladrón, al ladrón!
Así pues, la gentil dama y estas finísimas personas son las que quieren el control del PAN para entregarlo de rodillas a Yunes.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo

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