Gilberto González Acosta, mejor conocido en Minatitlán como “Pecho Amarillo”, murió. Fue un personaje emblemático en Minatitlán

Por Florencia Basulto Nelsón

Municipiosur.com

Terminó la leyenda de “Pecho amarillo”. El gorrioncillo, fue a reunirse con uno de los seres que más lo amó, su padre, quien se adelantó en el viaje final y voló a lo eterno hace medio siglo, cuando su heredero era un adolescente, un cadete, que egresaba de la instrucción Secundaria, en la Universidad Militar Latinoamericana, UMLA, institución que defendía el lema: “Ideales, Patria, Disciplina y Honor”. Gilberto González Acosta, quien en un suntuoso baile en esta ciudad sorprendió vestido de cadete, dejó de existir anteayer, martes por la noche, en la Ciudad de México, a causa de un padecimiento que venía soportando desde hacía algún tiempo y a donde se fue a radicar para estar cerca de sus hijos: Gilberto y Alán González Ramos, hijos de su dichoso matrimonio con la maestra de inglés Leonor Eugenia, Jenny, Ramos Kuri, Directora del Instituto de Idiomas Oxford de esta ciudad. González Acosta era hijo de don Gilberto González Ebrard y de su esposa Gertrudis Acosta, originarios de Misantla, quienes tuvieron otra hija de nombre Norma, fallecida hace 5 o 6 años. Atraídos por la industria petrolera que había sido nacionalizada, la familia se radicó en la calle Lerdo y en la calle Hidalgo, frente a las oficinas de Correos, establecieron «Almacenes Minatitlán», exitoso negocio de telas. Pero don Gilberto, conocido por todos como “Pecho Amarillo”, era “de armas tomar” y eso lo llevó a encontrarse con la muerte en el “Jardín Corona”, hechos que repercutieron al truncar la vida estudiantil del gorrioncillo del Mustang amarillo, quien, medio siglos después de esos lamentables hechos que sorprendieron a nuestra sociedad, fue al encuentro de su querido padre. Muchas gracias.

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