Líderes de la CMIC en Coatzacoalcos, tienen la obligación de informarles a sus “socios” que es lo que “consiguieron” en sus reuniones con funcionarios de la SCT y SIOP. Pablo Farfán Sánchez es un hombre honesto, por lo tanto debe de actuar con transparencias con sus agremiados. ¿Cuál ha sido el eterno pleito en la CMIC porteña?, que el 99% de los que han sido líderes “se han ido con la cochina al monte” con las obras que da por encargo el gobierno “federal” y “estatal”, donde los principales directivos se “comen solitos” las obras, dejando al resto de los socios como al chinito, “nomás viendo” y “pateando latas”. Pablo es un ser humano recto, pero muchos de los que lo rodean en la CMIC, son “hambre vieja” o lo que es lo mismo, son bien “habilones”. Rendición de cuentas, es lo honesto

Pablo Farfán Sánchez, los hemos comentado, ha resultado un buen líder en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción. El hijo del gran Narciso Farfán, a pesar de su juventud, ha demostrado tener la capacidad profesional para dirigir con seriedad y honestidad a la CMIC, y aquí hablamos de un organismo que es “bien peleado” por los poderosos constructores porteños. Hace algunos días, Pablo, dio a conocer que él y otros “pichos” de la CMIC, se reunieron con Martín Ramón Álvarez Fontán, titular del Centro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Veracruz, donde tocaron el sabroso tema de las futuras obras que la SCT realizará en el sur de Veracruz, donde entra el municipio de Coatzacoalcos. La verdad que da gusto que Farfán, y los que forman su directiva en la CMIC, andén buscando la chuleta para que los constructores locales tengan “chamba”. Los “encuentros” que eternamente se han dado entre los directivos de la CMIC y SCT, siempre han redituado buenos dividendos para ambas partes, ¿por qué?, porque los constructores hacen los trabajos y los funcionarios de la SCT cumplen con darle trabajo a los de la CMIC. Conociendo la honestidad del señor Farfán, ahora solo hace falta que le ponga la cereza al papel, ¿cuál cereza?, pues la de informarle a los cerca de 150 socios de la CMIC cuáles serán las obras a realizar por los “socios” de la Cámara. A este punto es al que queríamos llegar. En la CMIC, con sede en Coatzacoalcos, uno de los principales “conflictos” es que eternamente los principales dirigentes de la organización son quienes se quedan con el 95% de las obras que otorga la SCT y otros organismos de gobierno. Lo anterior ha sido un pleito de toda la vida entre los constructores afiliados a la CMIC. Por lo regular, y esto se ha visto en todas las directivas de la CMIC, los dirigentes, sin hacer mucho ruido, se agencian las obras, es decir, se benefician ellos mismos, pues las obras paran en sus constructoras. Los directivos de la CMIC, y aquí hablamos de los que integran el comité directivo, por mera honestidad, le deben de informar al resto de los socios que fue lo que consiguieron para beneficio de la Cámara y sus agremiados. Los líderes de la CMIC deben de evitar actuar como el famoso “Club de Tobi”, donde los “ganones” son unos poquitos y los que se quedan solo viendo, son los muchos socios de la CMIC. Es más, Pablo Farfán, y su directiva, tendrían que hacer una asamblea para “informarles” a sus socios que es lo que han “conseguido” en el último año, y ahí mismo revelar que constructoras han hecho las obras que ha dado el gobierno federal y estatal, vía la SCT y SIOP. Pablo Farfán y su directiva, para despejar “nubarrones” en el sentido que “se han ido con la cochina al monte” con las obras “federales” y “estatales”, tienen que rendir un informe: serio, honesto y profesional. ¡Claro!, si la CMIC, no ha logrado nada, pues también se tiene que informar, pero lo anterior, es decir, que no han logrado nada en sus “reuniones”, pues se duda, pues existe el firme antecedente que la SCT y SIOP, para tener tranquilos a y con la lengua quieta a los de la CMIC, siempre les tiran varias obras para que no anden de escandalosos. Insistimos, Pablo Farfán Sánchez, es un ser humano bastante honesto en sus quehaceres personales y como directivo, entonces, para que Farfán siga con dicha aureola de transparencia, lo mejor sería informarles a los cerca de 150 socios de la CMIC que es lo que han conseguido y que es lo que viene en camino para el gremio. ¿Por qué informarle a los socios?, para que no pase lo mismo de siempre, ¿qué es lo que siempre pasa?, pues que los principales mandos den la CMIC se quedan con todo, y lo anterior significa que no les gusta que escurra la miel para el resto de los agremiados. Fin del comunicado. (Artículo Escrito Por Federico Lagunes Peña).

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