Por Julio Escobar
Municipiosur.com
En la Calle Iturbide 520 de la colonia Independencia de Coatzacoalcos habitan el señor Timoteo Morales Eligio, las hermanas Severina y Rosa Elvira Alfo de la Cruz, quienes cada día son consumidos por las carencias que presentan. Los tres son personas de la tercera edad con una discapacidad, que se sostienen gracias al apoyo de sus vecinos los cuales les proporcionan un plato de comida para que puedan subsistir, sin embargo carecen de los recursos para atender las enfermedades que los aquejan. Rosa Elvira Alfonso de la Cruz es una mujer de 60 años de edad que abandonó su oficio dedicado a la belleza hace aproximadamente una década, tras sufrir un accidente automovilístico cuando viajaba a bordo de un taxi hacia su centro de trabajo que la mantuvo hospitalizada por varios meses. Desde ese entonces presenta problemas para caminar impidiéndole realizar cortes de cabello, manicura y pedicura, pues era la forma como se ganaba la vida acudiendo a los hogares donde solicitaban sus servicios. “Antes me dedicaba a la belleza, pero siempre trabajé a domicilio, pero llegó el momento que tuve que dejar de trabajar porque ya no podía caminar, ni subir escaleras, ya no podía acudir al centro o a la petrolera y dejé de trabajar ya no puede cortar cabello, ni nada porque tenía que estar parada”, comentó. Hoy en día Rosa Elvira se mueve a través de una silla de oficina partida a la mitad arrastrándose por su casa para poder efectuar sus actividades, ya que se le dificultas ponerse de pie por las complicaciones en sus piernas. En tanto su hermana la señora Severina de 69 años de edad se encuentra postrada a una silla de rueda tras sufrir un derrame cerebral, lo cual se le ha complicado al no contar con los recursos económicos para la compra de los medicamentos que le ayuden en su recuperación. “Tiene cuatro años que sufrí el derrame, desde entonces yo no puedo hacer nada, todo me lo tienen que hacer, antes trabajaba y enseñaba manualidades, nunca me dejé, desde hace un año no he comprado los medicamentos que me recetaron para atender mi problema”, narró mientras lloraba recordando lo difícil que ha sido enfrentar esta situación. Por su parte don Timoteo Morales Eligio de 63 años, lucha por salvar su pierna que se encuentra afectada por la diabetes y aunque una vecina lo apoya con las curaciones de manera gratuita, la herida no ha podido sanar porque tampoco cuenta con los medicamentos para poder controlar los niveles de su glucosa. “hace años me cortaron dos dedos del pie derecho, hoy corro el riesgo de que me corten el izquierdo porque me lo lastime haciendo un trabajito en la casa, una vecina que es enfermera viene a curarme, no me cobra nada, pero tampoco he podido comprar mis medicamentos”, dijo. PODRIAN PERDER SU PROPIEDAD Los señores Timoteo
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