Los Asesinatos Sureños

DE POLÍTICAS
Por Federico Lagunés Peña

Dos noticias impactaron y aterrorizaron a los habitantes del sur de Veracruz. La primera noticia fue que dos niños del municipio de San Pedro Soteapan, se envenenaron cuando se comieron un pan envenenado. La menor Adriana, falleció y su hermano Jacobo, le tratan de salvar la vida en un hospital del puerto de Veracruz. La segunda noticia fue el cobarde asesinato del joven, Mariano Emilio Benítez Elías, dueño del restaurante “El Borrego de Oro”, negocio que se localiza por el rumbo del aeropuerto de “Canticas”. Si bien es cierto que la Fiscalía General del Estado, viene realizando las cosas bien, en lo que haca a la captura de criminales e impartición de justicia, lo que hoy urge, es que doña Verónica Hernández, titular de la Fiscalía y Claudio Vega Ramos, Sub Fiscal para el sur de Veracruz, con sede en Coatzacoalcos, le den “prioridad” a los casos que estamos señalando. 1.-En primer lugar, las autoridades, es decir, Hernández y Vega, tienen que poner a trabajar a su gente para que investiguen quien fue la perversa y malvada persona que arrojo el pan envenenado al patio de doña Hermila, mamá de los niños que fueron envenenados. La lógica lleva a pensar que tuvo que ser un “vecino” quien cometió dicha fechoría, por lo tanto, y a raíz que hay un muerto, ese vecino se convierte en asesino. La Fiscalía General de Justicia, por medio de su Policía Ministerial, tiene que dar con el paradero del criminal que enluto a un humilde hogar en San Pedro Soteapan. 2.-El brutal asesinato de Mariano Emilio Benítez, no tiene perdón de dios. El dueño del “Borrego de Oro”, era un muchacho ejemplar, quien solo se dedicaba a trabajar para ser alguien importante en la vida. Los asesinos de Mario Emilio, deben de ser capturados para que paguen por el crimen que cometieron. Nos hemos enterado de la vida ejemplar de Mariano, y la verdad que da coraje que gente buena sea asesinada. Benítez, como ya se ha publicado, estaba dedicado a sus estudios y a su negocio, por lo tanto, nadie en la región entiende porque lo mataron. El dato duro: 1.-Doña Verónica Hernández, Fiscal General de Veracruz y Claudio Vega Ramos, Subfiscal para la Zona Sur de Veracruz, ahora sí que tienen bastantito trabajo para resolver los asesinatos de la niña Adriana, en Soteapan y el de Mariano Emilio, dueño del “Borrego de Oro”. Ambos crímenes fueron brutales, donde no existió piedad por parte de los asesinos. El súper dato: 1.-Ahora bien, las autoridades municipales y legisladores que tienen su centro de operación política en las zonas de Oluta y Soteapan, pues también deberán de “alzar la voz”, no puede quedarse callados por los crímenes que se cometieron hace algunos días. Los alcaldes, diputados federales y locales, de dicha zona, deben de ser los primeros en pedir justicia para Adrianita y Mariano Emilio. Ya han pasado varios días de los crímenes, y nadie, pero absolutamente nadie, se ha solidarizado con los familiares de las dos víctimas, lo anterior es en verdad muy lamentable. El mega dato: 1.-Los únicos que se han preocupado por la salud de Jacobo, quien fue enviado al Puerto de Veracruz, han sido Cuitláhuac García Jiménez, Gobernador de Veracruz y la Secretaria de Salud de Roberto Ramos Alor. En lo que hace a la atención médica para Jacobo, pues el gesto se le reconoce a Cuitláhuac y Roberto. Pero en lo que hace a los asesinatos, insistimos, es urgente que Verónica Hernández y Claudio Vega Ramos, se apliquen para encontrar y capturar, lo más pronto posible, a los criminales, esos que todavía andan en la calle. Fin del comunicado. Comentarios: federico.lagunes@hotmail.com Tel: 9211353044.

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