Don Hugo, el abuelito porteño de 75 años, que pedaleo kilómetros para vacunarse

Por Fluvio César Martínez

Municipiosur.com
La pandemia de la covid-19 dejó sin empleo a Hugo Espinoza de 75 años, quien es pintor industrial y artístico. Al iniciar la aplicación de la vacuna covid en Coatzacoalcos, al sur del estado de Veracruz, se dijo que no permitiría que le arrebate la vida. El pasado martes 30 de marzo acudió a vacunarse contra el virus SARS-CoV2 a bordo de su bicicleta y cargando con su perrito en una caja de plástico, sin importar las altas temperaturas y los intensos rayos del sol. El hombre que no aparenta su edad asegura que desde hace más de 10 años dejó de usar el transporte público y prefiere moverse en su vehículo de dos ruedas, lo que le es conveniente en esta pandemia para evitar aglomeraciones en el servicio urbano. Ello le ha ayudado a gozar de buena salud, por lo que presumió que después de pedalear por más de 20 minutos para llegar al módulo de vacunación del Tecnológico de Coatzacoalcos no se sintió cansado y estaba listo para recibir la dosis de Sinovac. Vengo de la colonia Los Almendros, dejé mi bicicleta ahí estacionada en la entrada; no me gusta usar camión o taxi, me siento más seguro y sano en la bici; comparándome con otras personas de mi edad o menos creo que estoy mejor de salud gracias a que hago ejercicio pedaleando», externó mientras esperada su turno para ser inyectado en el brazo izquierdo. Antes de salir de su hogar ubicado en la colonia Los Almendros, revisó que las llantas y los frenos de su bici estuvieran en óptimas condiciones para evitar un accidente. En la parte trasera trae una caja para cargar sus productos o herramientas de trabajo. Viste un pantalón de tela color azul marino y playera a rayas, además de una gorra para protegerse del sol, que este marte estuvo intenso, por lo que no dudó en recibir una botella de agua para hidratarse. «Mi hija me dijo que en este módulo estaba más vacío por eso me vine para acá, aun cuando me quedaba más cerca el de la Expo Feria, pero llegué bien sin contratiempos, manejo con precaución», afirmó.
LES TOCÓ CUIDAR DE SU CUÑADO QUE SE CONTAGIÓ DEL VIRUS
Al llegar al centro de registro presentó sus documentos y pidió permiso para resguardar su bicicleta de color roja, con llantas y manubrios negros. Después le colocó una cadena y la dejó debajo de la sombra de un árbol, para que le tomaran la temperatura y le dieran gel antibacterial. Después de que le tomaron la presión, bebió un poco más de agua y narró que junto a su esposa les tocó cuidar de su cuñado, quien se contagió del coronavirus hace un par de meses. Uno de mis cuñados sí se enfermó y con mi esposa y mi otra cuñada tuvimos que cuidarlo, por suerte salió bien de la enfermedad, aunque en ocasione se vio mal ahorita después de tres meses está bien», señaló. Gracias a que tuvieron los cuidados y aplicaron las medidas sanitarias no se contagiaron del SARS-COV2, aunque el miedo nunca se apartó. Hugo dice que siempre estuvo seguro de aplicarse la vacuna anticovid, aunque después de ver a su familiar enfermo, ya esperaba con ansias la dosis.
DA CLASES DE PINTURA Y ASEGURA QUE TENÍA QUE PONER EL EJEMPLO VACUNÁNDOSE
Tras quedarse sin empleo en la industrial, Hugo busco otras oportunidades de trabajo para mantener a su esposa, logrando colocarse como maestro de pintura en acrílico y acuarela en la ciudad. «Estoy en Integra A. C. ahí doy clases, de eso me mantengo ahorita que no hay trabajo, porque si nos afectó la pandemia y también hago cuadros», indicó. Por algunas semanas las clases también se suspendieron a causa del confinamiento, por lo que ofrecía sus cuadros de pintura entre familiares y amigos. Ahora ya regresó a las clases, por lo que dijo debe poner el ejemplo aplicándose la vacuna, en donde espero menos de veinte minutos para recibirla. Mientras esperaba la vacuna, no perdía de vista su bicicleta pues tenía que regresar a casa en ella.

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