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Los científicos que desarrollan nuevos materiales están estudiando una fuente poco común de fuerza: un escarabajo que puede soportar que un automóvil le pase por encima.
Investigadores de la Universidad de Purdue y la Universidad de California, Irvine, estudiaron el acertadamente llamado escarabajo acorazado diabólico —Phloeodes diabolicus— para comprender el secreto detrás de su fuerza.
«Si tomas cualquier escarabajo y quieres colapsarlo con tu dedo, probablemente puedas matarlo», le dijo a CNN Pablo D. Zavattieri, profesor de ingeniería civil en Purdue y autor del estudio.
Pero no pasa lo mismo con el diabólico escarabajo acorazado.
«Este escarabajo es tan duro que la energía o la fuerza que puedes hacer con la mano no es suficiente, es como un trozo de roca», dijo. «El neumático de un automóvil no es suficiente para aplastarlo».
Los expertos querían entender por qué es tan resistente, con la esperanza de recrear tal fuerza en los materiales de construcción.
Usando microscopía avanzada, espectroscopía y pruebas mecánicas in situ, los investigadores identificaron los diseños arquitectónicos dentro del exoesqueleto de la criatura.
Los científicos descubrieron que la superresistencia del diabólico escarabajo acorazado reside en su armadura. El insecto tiene dos «elytron» en forma de armadura —que utilizan los escarabajos voladores para desplegar las alas— que se unen en una línea, llamada sutura, que recorre todo el abdomen.
Hace millones de años, la mayoría de los escarabajos volaban, explicó Zavattieri. «Este escarabajo en particular, como parte del proceso de evolución, ya no vuela», dijo.
Aunque el diabólico escarabajo acorazado no usa su elyton para volar, los élitros y la sutura conectiva ayudan a distribuir la fuerza aplicada de manera más uniforme por todo el cuerpo del insecto.
Zavattieri explicó que la sutura actúa como un rompecabezas, conectando las diversas cuchillas exoesqueléticas de la criatura en el abdomen, que se bloquean para evitar que se salgan.
Si la sutura se rompe, otro mecanismo de protección también permite que las hojas se deformen lentamente. Eso evita una liberación repentina de energía, que de otro modo rompería el cuello del escarabajo.
Con información de: CNN