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Desde meses antes que el presidente Andrés Manuel López Obrador decidiera que la Secretaría de Marina (Semar) se hiciera cargo de la seguridad de los puertos del país, autoridades estadounidenses alertaron al gobierno mexicano sobre un alto funcionario investigado por nexos con el crimen organizado.
Se trata de Ovidio Noval Nicolau, quien fuera director de la Administración Portuaria Integral del Puerto de Manzanillo, en Colima, al final del sexenio de Enrique Peña Nieto.
La Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas inglés) informó a principios de año al gobierno de López Obrador que investigaba a Noval Nicolau por favorecer operaciones del crimen organizado en la zona.
El Puerto de Manzanillo es uno de los más importantes del país, es -junto con el de Lázaro Cárdenas, en Michoacán- la entrada de Asia a México.
Sin embargo, organizaciones criminales lo han utilizado para traficar precursores químicos provenientes de países asiáticos para fabricar drogas sintéticas como las metanfetaminas y el fentanilo. También para ingresar mercancía ilegal de sus socios en Sudamérica.
Autoridades estadounidenses señalan al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) como la principal organización criminal que opera en el Puerto de Manzanillo. La Fiscalía General de la República (FGR) coincide en que el CJNG es el único que opera en Colima, sin embargo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) suma al Cártel de Sinaloa.
Ovidio llegó a la dirección del Puerto de Manzanillo en enero del 2018 y dejó el cargo un año después. Anteriormente fue director del Puerto de Coatzacoalcos, en Veracruz, donde estuvo cuatro años.
Noval Nicolau es Licenciado en Economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Maestro en Ciencias con especialización en estadística y contabilidad nacional por el Institute of Social Studies de la Haya, Holanda, y Doctor en Economía por la Universidad Erasmus de Rotterdam, Holanda.
LOS SEÑALAMIENTOS CONTRA NOVA NICOLAU
Las irregularidades contra Ovidio Noval Nicolau no son nuevas. En enero, El Universal dio a conocer una investigación de la Secretaría de la Función Pública (SFP) contra quien fuera director de la Administración Portuaria Integral del Puerto de Manzanillo.
La dependencia señaló que en el puerto había una red de corrupción en la que se otorgaban la venta y contratos de cesión parcial de derechos sin el aval de su Consejo de Administración.
La administración de Noval Nicolau habría favorecido a empresas amigas en dicha red de corrupción.
Uno de los contratos señalados por la SFP y dados a conocer por el diario es uno entregado a la empresa Logística de Fluidos y Graneles, de las cuales son socios Patricia y Héctor Sánchez Espinosa, primos hermanos del gobernador de Colima, José Ignacio Peralta Sánchez.
La investigación señala que Noval Nicolau asignó directamente una cesión parcial de derechos a Logística de Fluidos y Graneles sin apegarse al acuerdo del consejo, además tramitó dicha solicitud sin contar con toda la documentación que señala la normatividad y el contrato presentaba inconsistencias que ameritaban su revisión y hasta revocación.
Los señalamientos de la SFP contra Ovidio son consecuencia de una investigación realizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que también menciona irregularidades que favorecieron a Logística de Fluidos y Graneles por encima de la ley
Por dichas irregularidades, la FGR ya inició una investigación en contra de Noval Nicolau.
Dario Celis, en su columna para El Financiero, señala que la próxima semana un juez federal ubicado en Manzanillo, Colima, podría aplicar las medidas cautelares en contra del exfuncionario federal para que no evada la acción de la justicia. ( Con Información de la Silla Rota ).