Por Florencia Basulto Nelsón
Municipiosur.com
La artista Meche Carreño, nativa de Cosoleacaque, Veracruz, vivió su infancia en Minatitlán, al lado de su mamá Malaquías Nava Márquez, hasta la edad de 7 años, su padre Daniel Carreño, poblano, era esposo de Rosalinda Sánchez, matrimonio del que nacieron Rosalinda y Daniel Carreño Sánchez y a Meche la reconoció como hija natural. A mediados de los años 50, Malaquías marchó a la capital y se radicó en una empobrecida vivienda, en los límites de los barrios bravos de Tepito y la Lagunilla, junto con sus hijos: Digna y Félix Cruz Nava y Meche Carreño Nava, en la capital vivía otra de sus hijas, Pompeya Newton Nava. Malaquías vendía tamales y dejaba a Meche en el interior de cines de quinta categoría, donde vivió cosas terribles que sucedían en estos lugares, de modo que Carreño quería ser como las artistas que veía en las grandes pantallas y aunque era menor de edad, sin consentimiento de su mamá bailaba en bares y centros nocturnos de barriada y arrabales. Al terminar la Primaria doña Malaquías la inscribió en la Academia de Andrés Soler pues quería ser artista y para el estudio era un fracaso. Por esos años había llegado al barrio de Tepito Jesús Magaña, un fotógrafo que se hizo famoso retratando a las artistas, quien le tomó las fotos que le abrieron las puertas de algunas revistas y de un conocido teatro popular. Luego posó en monokini y atrajo a otros renombrados fotógrafos, entre ellos a José Lorenzo Zakany Almada, con quien se casó y tuvo un hijo de nombre José Zakany Carreño, quien es también fotógrafo profesional. Después de algunos años, Meche se separó de Zakany y se casó con el director de cine Juan Manuel Torres Sáenz, nativo de Minatitlán, con quien tuvo a su hijo Juan María. Por esas cosas del destino, Juan Manuel se mató en un accidente automovilístico del que culparon a Meche, de quien se había separado, atraído por la artista Delia Casanova. Su hijo Juan María, de 12 años de edad, perdió la vida en otro accidente ocurrido en New York, cuando su hermano José, de manera imprudente, manejaba un auto nuevo por las nevadas calles, en plena Navidad. La autora no autoriza la réplica de este texto inédito. Muchas gracias. CONTINUARA.