Fosfina en la atmósfera de Venus es un signo potencial de vida

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Un gas oloroso e inflamable llamado fosfina fue descubierto en las nubes de Venus. Debido a las características de la sustancia, el hallazgo podría ser una señal potencial de vida en lo alto de la atmósfera del planeta vecino.

La fosfina, formada por tres átomos de hidrógeno y uno de fósforo, sólo se puede formar en la Tierra de dos maneras. La primera, por medio de una técnica industrial (el gas se produjo para su uso como arma química en la Primera Guerra Mundial), y la segunda, como parte de un proceso poco conocido desarrollado por algunos microbios. Este compuesto se halla también en planetas gigantes gaseosos del sistema solar, pero no es de origen biológico.

Al comenzar la investigación con el telescopio James Clerk Maxwell (JCMT) en Hawai, el descubrimiento se logró gracias a la mayor sensibilidad del observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), instalado en el norte de Chile. Los científicos pudieron observar el cielo a frecuencias de radio, además de detectar la energía emitida y absorbida por cualquier molécula de fosfina girando en la atmósfera de Venus.

En un comunicado de la Real Sociedad Astronómica, la líder del estudio y profesora de la Universidad de Cardiff, Jane Greaves, explicó: Fue un experimento hecho por pura curiosidad, en realidad, aprovechando la poderosa tecnología de JCMT y pensando en futuros instrumentos. Consideré que podríamos descartar escenarios extremos, como las nubes llenas de organismos. Cuando obtuvimos los primeros indicios de fosfina en el espectro de Venus, ¡fue un impacto!

Cautela

Sin embargo, los científicos se mantienen cautelosos sobre los hallazgos iniciales. Tanto expertos externos, como los autores del estudio, coincidieron en que el descubrimiento es tentador, pero destacaron que está lejos de ser la primera prueba de vida en otro planeta.

No es una prueba irrefutable, destacó el coautor del estudio David Clements, astrofísico del Colegio Imperial de Londres. “Ni siquiera es una prueba circunstancial, pero es indicio de que hay algo ahí.

Podría surgir de procesos desconocidos de fotoquímica o geoquímica, o por analogía, de la producción biológica de fosfina en la Tierra, gracias a la presencia de vida, señala el estudio.

No obstante, Greaves, quien confía en haber tenido en cuenta todos los procesos susceptibles de explicar su presencia en la atmósfera de Venus antes de descartarlos, cree que sólo queda como hipótesis un proceso desconocido o una forma de vida.

En este último caso, creemos que tendría un tamaño pequeño para flotar libremente, sostuvo la científica, cuyo estudio “insiste en que la detección de fosfina no supone una prueba robusta de vida, sino sólo constata una química anormal inexplicada.

Probablemente, cualquier organismo de Venus sería muy diferente a sus primos de la Tierra, pero también podrían ser la fuente de la fosfina detectada en la atmósfera, detalló el comunicado acerca del artículo publicado en la revista Nature Astronomy.

El equipo internacional, que incluye a investigadores de cinco universidades de países como Reino Unido, Estados Unidos y Japón, aclara que la fosfina existe en las nubes de Venus en una concentración muy pequeña. Advierte que falta información; de hecho, el único otro estudio del fósforo en ese planeta provino de un experimento de aterrizaje llevado a cabo por la misión soviética Vega 2, en 1985.

El descubrimiento plantea muchas preguntas, por ejemplo, cómo podrían sobrevivir algunos organismos. En la Tierra, algunos microbios pueden hacer frente hasta 5 por ciento de ácido en su entorno, pero las nubes de Venus están hechas de ácido casi en su totalidad, indicó Clara Sousa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts y miembro del equipo.

El equipo se encuentra a la espera de trabajar más tiempo con el telescopio para establecer si la fosfina se encuentra en una parte relativamente templada de las nubes y para buscar otros gases asociados con la vida.

Con información de: La Jornada