Llora como “Magdalena” Vicente Aparicio Rosario. El eterno líder de los albañiles en Coatzacoalcos afirma que en su sindicato ha bajado en un 90% la contratación de “mano de obra” por la competencia sindical que hoy existe. Se le olvida a Vicente, que él, encaramado en el “pinche poder”, en los tiempos del PRI, él era el más beneficiado con la “chamba” y cuando no le daban una obra, lo primero hacia era “paralizarla” y si esto no daba resultado, agarraba a chingadazos a los dirigentes sindicales rivales. Hoy la CATEM es quien tiene la “mano de obra”. En la CATEM no se cobran “cuotas sindicales” y tampoco se “chantajea” a las empresas contratistas. Esa es la gran diferencia que existe entre el gremio de Vicente Aparicio y la CATEM de Pedro Haces

“Con la vara que mides serás medido”. Hoy en día don Vicente Aparicio Rosario, eterno líder del sindicato de los albañiles en Coatzacoalcos, se queja que un 90% de sus agremiados no tienen trabajo, lo anterior, motivado por la fuerte competencia que existe con otros sindicatos y por la pandemia del Coronavirus. A don Vicente, en estos tiempos de grandes políticos y sindicales, se le “olvida” que él y la organización sindical que lo ha respaldado por cerca de 30 años, es decir, la CTM, era el personaje que “hacía y deshacía” en Coatzacoalcos para apoderarse de todas las obras que se realizaban en el municipio. Cuando el señor Aparicio no lograba “apoderarse” de una obra, él, junto con su gente, lo primero que hacían era llegar al sitio de la obra para paralizarla, y si la cosa se ponía dura, agarraban a chingadazos a sus “rivales sindicales”, ese ha sido, siempre, el “libro sindical que le ha gustado leer a don Vicente, el de la fuerza bruta, es decir, a puro palazo. Eran los tiempos del “pinche poder” que le daba el PRI, cuando dicho instituto político gobernaba México y Veracruz. Hoy en día, la “mano de obra”, es canalizada para los dirigentes y socios de la CATEM, ahí donde el jefe es don Pedro Haces Barbas. Los tiempos de la “prepotencia” y el “toma todo” para los líderes cetemistas, en especial para los jerarcas de los sindicatos de los albañiles, llegó a su fin en el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador. ¿Saben porque el gobierno de la Cuarta Transformación le da toda la “chamba” a los de la CATEM?, porque en dicha central obrera, para comenzar, no se les cobran cuotas sindicales a sus agremiados y porque no se “chantajea” con dinero, “por debajo de la mesa”, a las compañías contratistas. La administración de Andrés Manuel López Obrador, ha dejado claro que los tiempos de la corrupción y rapiña ya no se permitirán en su gobierno, y esta medida llega hasta el sindicato de albañiles propiedad de Vicente Aparicio Rosario, quien por muchos años, aquí en el municipio de Coatzacoalcos puso a su antojo todas y cada una de las reglas del juego para apoderarse de todas las construcciones que se realizaban en el municipio. Los tiempos del “´pinche poder sindical y político” de Vicente Aparicio, en efecto, han llegado a su fin. Ahora si don Vicente “para” una obra, de inmediato será denunciado y luego metido a la cárcel. Ya nadie, en este nuevo gobierno federal, puede cobrar “cuotas sindicales ilegales” y mucho menos pueden paralizar construcciones a punta de chingadazos, tal y como estaba acostumbrado el señor Aparicio Rosario. El Sindicato de Trabajadores Obreros y Albañiles, el cual por 30 años ha manejado don Vicente, se tiene que sujetar a las nuevas reglas del juego. Él durante décadas fue el “amo y señor” en Coatzacoalcos para negociar la “mano de obra” en todas construcciones que se hacía en el municipio, ahora su reinado ha llegado al final, ahora el turno para manejar la “mano de obra” es para la CATEM, donde repetimos, no se explota con “cuotas sindicales” a los trabajadores y tampoco se chantajea” a las compañías contratistas. En este México moderno, el de AMLO, las cosas han cambiado, ¡por supuesto que sí!, los “caciques sindicales” poco a poco irán desapareciendo, y una de estas inminentes extinciones lo representa don Vicente Aparicio Rosario, el amo de los albañiles de la CTM en el municipio de Coatzacoalcos. Los actuales “lloriqueos” de don Vicente, es porque sus sabrosas “utilidades”, a costilla del sudor y trabajo de los albañiles porteños, han bajado en un 90%. “Hay tiempos de tirar cuetes, y hay tiempos de levantar las varas”. (Artículo Escrito Por Federico Lagunes Peña).