Sin patear el pesebre
Por: Jorge Yunis Manzanares
Grave el anuncio que hiciera el día de hoy en los medios de comunicación, el director de la organización mundial de la salud, el señor Tedros Adhanom, quien literalmente dijo; “Quizás nunca haya una solución para el COVID-19”,sin duda una declaración fuerte que lleva contenido un mensaje por demás desalentador. Con esto; esa autoridad mundial echa abajo los anuncios alegres de los países que habían asegurado encontrar una cura para contrarrestar al mortal virus. Entre ellos la URSS, la república popular China, Alemania y los estados unidos. Virus que hasta el momento ha sido responsable de miles de muertes en el mundo. Este anuncio que ha puesto al orbe en ascuas, llama la atencion por el contexto en que se da, y es que resulta extraño que los gobiernos de países del primer mundo, cuyas mejores mentes, con la mejor tecnología y que se encuentran trabajando a marchas forzadas, no se hayan pronunciado en contra de esta gravísima noticia. Esta alerta mundial que sale del más alto vocero en la materia, hay que leerla entre líneas, y aquí no hay de otra; pues no se puede tapar el sol con un dedo. O bien las eminencias que luchan contra este enemigo se dieron por vencidos al vislumbrar la dimensión de este monstruo infernal, imposible de vencer con la actual tecnología, o se han dado cuenta que la propagación del mal hará imposible a corto plazo contrarrestar sus efectos, como sucediera con la peste negra que arrasara Europa allá por el siglo XIV, llevando a la tumba a millones de seres humanos. Y por ultimo; que el mortal virus este mutando, convirtiéndose en algo mucho más resistente y difícil de combatir. En cualquier caso las expectativas son de espanto, y creo para ser honesto, que finalmente el director de la OMS se atrevió a mandar al mundo un mensaje subliminal, “sálvese quien pueda, el único salvavidas seguro será la prevención”. Y si esto es así, estimados lectores, debemos cerrar filas y combatir al mal desde nuestra propia trinchera, con la única arma que puede vencer a este siniestro enemigo. El arma de la prevención.