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A la industria cinematográfica se le han acumulado los estrenos durante la pandemia. Todas las películas programadas, incluidas superproducciones llamadas a romper la taquilla como Sin tiempo para morir, Viuda Negra y Wonder Woman 1984, han tenido que posponerse al otoño o a 2021 —algunas incluso ni tienen fecha prevista—. De acuerdo con los datos publicados por Variety, el sector afronta este año unas pérdidas de hasta 27.000 millones de euros. El cine vive uno de los períodos más convulsos de su historia. Una convulsión que ni siquiera sabe cuándo podrá despejarla mientras la covid amenace con nuevos confinamientos.
Para navegar entre la incertidumbre, la algorítmica lleva un tiempo decidiendo las fechas de estreno óptimas. Será aún más relevante si el coronavirus evoluciona favorablemente porque los títulos se acumularán semana tras semana. Desde 2015, Gower Street hace negocio con su software Forecast, un híbrido entre la inteligencia artificial y la experiencia fílmica humana que, asegura la compañía, utilizan tres de las grandes productoras de Hollywood, entre otras empresas, aunque por cuestión de privacidad no puedan decir cuáles son. “Es una herramienta de simulación que permite a los estudios tomar decisiones estratégicas, como saber qué días son los mejores para conseguir la mayor recaudación. En 10 segundos simulamos los escenarios. Hace menos de una década tardabas hasta tres días”, explica Dimitrios Mitsinikos, fundador y CEO de Gower Street.
El servicio que ofrece no se queda en el día y hora del lanzamiento. Los taquillazos también se nutren de la venta de palomitas, de las previsiones de merchandising y de las necesidades de personal en los cines. Por no mencionar la contraprogramación, una táctica habitual que modifica los planes iniciales de las distribuidoras. Forecast es capaz de plantear escenarios a todas estas variables. “Las salas pueden encontrar resultados inesperados. Para mí es una de las fortalezas del software”, sostiene.
Como toda solución de analítica de datos, cada vez requiere más y más información si pretende que el algoritmo mejore su precisión. Aparte de alimentarlo con metadatos aportados por Comscore Movies, entre los que se incluyen el reparto, el director, el formato, el género, el metraje y la sinopsis, las conclusiones de un equipo humano que estudia trailers, ve películas o analiza el comportamiento de los espectadores son indispensables para estimar el alcance de la cinta. Pasar por alto la meteorología, el día de los enamorados o un evento deportivo de masas varía la taquilla en millones de euros.
Aunque las cláusulas de privacidad impiden a Mitsinikos poner ejemplos recientes, comenta lo que sucedió con el estreno de Los Miserables, cuando todavía trabajaba en Universal. La inteligencia artificial concluyó que enero era el mes ideal para obtener una buena recaudación, pero la compañía pensaba que mejor en diciembre pese a que coincidiría con El hobbit: la batalla de los Cinco Ejércitos. En algunos países se estrenó cuando quería el estudio y en otros al mes siguiente. “Simulamos tiempo atrás las opciones y los datos eran claros. Lo que sucedió es que en enero fue un éxito. Demostramos a la industria la importancia de esta tecnología”, precisa.
Con información de: El País