Arturo Quintanilla Hayek, tiene décadas trabajándole a PEMEX. El empresario de Coatzacoalcos, desde los tiempos del PRI y PAN, todos sus contratos con la empresa petrolera mexicana, han sido transparentes, pues nunca lo han acusado de corrupto o de haber ganado un contrato utilizando el “tráfico de influencias”. Los Quintanilla, son una familia de la “lucha del esfuerzo”, que lo poco o muchísimo que hoy tienen, se lo han ganado trabajando en forma decente. ¿Qué tiene de malo que Arturo Quintanilla sea compadre de Rocío Nahle García?, pues nada, pero a los “perversos” y “mala leche” siempre les gana la maldita “envidia”

En la ciudad de Coatzacoalcos, desde siempre, la familia Quintanilla Hayek, es reconocida y admirada por su “lucha del esfuerzo”. Desde que don Jaime Quintanilla Garza, se estableció en el puerto para participar en la construcción del emblemático puente “Coatzacoalcos Uno, se ganó el afecto de los habitantes del entonces “Puerto México” o “Puerto Niguas”, hoy conocido, por todos, como Coatzacoalcos. Don Jaime, tuvo cuatro hijos: Jaime, Arturo, Enrique y Norma Quintanilla Hayek. Sus vástagos, luego de la muerte de don Jaime, se han encargado de consolidar el gran legado que les dejo su padre, y este no es otro más que trabajar desde que dios amanece. Los Quintanilla, como muchos valiosos porteños, fueron seres humanos que “patearon latas” por las calles de Coatzacoalcos, pero en base su “lucha del esfuerzo”, se lograron consolidar como exitosos empresarios. A los Quintanilla, y que lo anterior se escuche lejos, nadie les ha regalado nada, lo poco o muchísimo que hoy pueden tener, se lo han ganado con el “sudor de frente”. Ellos, los Quintanilla, nunca han utilizado la “corrupción” o el “tráfico de influencias” para ganarse un contrato o para hacer un negocio. ¡Señores!, desde hace un par de años, Arturo Quintanilla Hayek, ha sido objeto de un “golpeteo bárbaro” y todo porque es compadre de doña Rocío Nahle García, actual titular de la Secretaría de Energía. Coatzacoalcos, todavía es un “pueblo chico”, aquí todo mundo se hace “compadre” de su vecino tomando como base que todo mundo se conoce. El compadrazgo de Arturo Quintanilla con la señora Nahle García, se dio cuando ambos todavía no eran “figuras importantes” en Coatzacoalcos. La amistad entre Quintanilla y Nahle, no es ahorita, esta es de hace décadas. ¿A dónde queremos llegar con este comentario?, a un solo punto: 1.-Es de muy “mala leche”, que hoy que a don Arturo Quintanilla Hayek y a doña Rocío Nahle García, les va bien, al primero en la rama empresarial y a la segunda en el quehacer político, se les este “difamando” a cada rato. Quintanilla y Nahle, son dos mundos muy diferentes. Son polos completamente diferentes. Arturo toda su vida se ha dedicado a trabajarle a PEMEX y Rocío, primero fue trabajadora de PEMEX y luego se metió a la “grilla” de “izquierda”. Cada uno de ellos, con su propio esfuerzo, ha llegado al éxito, pero ambos en caminos completamente separados, muy distantes, el uno del otro. Arturo Quintanilla, tiene décadas trabajándole a PEMEX, primero en los gobiernos del PRI y luego en las administraciones del PAN. ¿Qué acaso es ilegal que Quintanilla busque la “chuleta” en el actual gobierno de MORENA?, pues claro que no. Arturo, como todos los empresarios emprendedores y luchones que hay en México, le vale un soberano cacahuate que partido este “encaramado” en el “poder”, él, lo único que ha hecho es buscar y participar en las licitaciones para ganarse una “chamba” para así mantener su familia y a sus cientos de trabajadores, esos que tienen que llevar la “papa” a sus familias. Los “ataques” que hoy se dan en contra de: Arturo Quintanilla Hayek y Rocío Nahle García, tienen un motivo de ser, sus “rivales” no les perdonan el éxito que hoy en día tienen. Eso es todo. “No hay hilos, no hay alambres”. (Artículo Escrito Por Federico Lagunes Peña).