Juan Antonio Valencia, periodista, recuerda a Romano De Jacobis Quiñones

Por Juan Antonio Valencia

Municipiosur.com

Allá a principios de 1995 invitado por una amiga reportera ingrese al equipo de reporteros de los noticieros de la estación de radio XHCSV “La tremenda”, el gerente que me dio la oportunidad; Romano de Jacobis Quiñones (Q.E.P.D.) con mis notas en vivo, pasaba dos veces y a veces hasta tres, en el noticiero que iniciaba de 06:00 a 09:00 de la mañana conducido por Patricia Kats.
El 5 de noviembre me toco cubrir a las 05:00 de la mañana el primer descuartizamiento de una persona en el estado de Veracruz, en la calle Guerrero, entre Anaya y Transitmica de la ciudad de Coatzacoalcos y así otros destacados sucesos de la vida diaria de la ciudad.
Alterne con los mejores reporteros de esa época, cuando no había teléfonos móviles y se tenía que grabar en aparatos móviles y pasar el casetts grabado al micrófono. ¡Tiempos aquellos.
Entre los compañeros que recuerdo, estaban Benita González Morales, Mildred Reyes, Laura Leticia Hernández, Rubén Rivera Mancera, Lourdes Mata, Víctor Hugo Gómez Leonardo, Patricia Kats, Norma Lidia Faranoni, Martin Vázquez, Jorge Tolentino García, Mario Morales Patraca, Abel Cobian Botello, (+) Gregorio Antonio, y otros valiosos compañeros que a más de 25 años es muy difícil ubicarlos.
Romano no solo era un buen estratega de la publicidad, sino también sabía cómo utilizar la capacidad de cada uno de los reporteros.
Y debo reconocerlo, jamás he vuelto a ver, reporteros tan profesionales como los que integraron ese Staff. Romano de Jacobis tenía cubiertos todos los municipios del sur de Veracruz y si ocurría algún suceso se hacía un corte informativo.
Una anécdota lo señala. Una mañana (06:10 horas aproximadamente) estando en cabina. Patricia Kats me indico que bajara a la sala de donde un compañero trasmitía por teléfono en ese momento, su información.
Esto debido a que su grabación se estaba extendiendo demasiado y no la cortaba para darle salida a la nota.
Cuando baje encontré en el sofá a un compañero que tenía su grabadora en función pegada al teléfono y él se encontraba completamente dormido.
Nunca supe, ni me interesó saber porque se quedó dormido. No se le cuestionó si llegó desvelado, con unas copas de más, o si fue por cansancio que se durmió.
Para todos nos quedó la muestra de su profesionalismo. Como quiera que sea, ¡Llego a cumplir con su trabajo! Pero llego.
Y esa era parte de la disciplina que nos inculcaba Romano de Jacobis Quiñones cumplir con el trabajo.
Hoy por cuestiones que nadie puede disponer, se fue al gran viaje, cumpliendo su ciclo en la tierra, y dejando grandes recuerdos, enseñanzas y todo lo mejor de él, a su paso por Coatzacoalcos. Descanse en paz, Romano de Jacobis Quiñonez. Buen viaje amigo. (Por Juan Antonio Valencia).