DE POLÍTICA
Por Federico Lagunes Peña
Con la atenta mirada y “el oído bien puesto” de don Benito Juárez, quien sentado en su “silla presidencial”, ahí en el “Patio Mariano, lo escucho por 50 minutos, Andrés Manuel López Obrador, se dirigió a la nación y a esta le dijo: “En mi gobierno, primero será el pueblo…y luego, seguirá siendo siempre el pueblo”. Otro testigo del mensaje del Presidente de la República, pues “Pegaso”, quien instalado en todo lo alto de la fuente central de Palacio Nacional, fue testigo del: valor, prudencia e inteligencia de López Obrador, de cómo hablarle al pueblo mexicano en estos tiempos de gran crisis, todo originado por la pandemia del Coronavirus. El Presidente de la República, nunca estuvo “solo” cuando se dirigió a la nación, ahí con él, su principal referente político, su héroe, a quien más lleva en su corazón político, en efecto, Juárez. El gran oaxaqueño, bien acomodado en su silla, una silla que fue hecha con las balas de las batallas de “Silao” y “Chalpulalpa” en 1960, y eternamente observando a “Pegaso” y los murales del gran Diego Rivera, él, Juárez, se regocijó, cuando escucho salir de la boca de Andrés Manuel: “Nunca más a los privilegios de unos cuantos…nunca más a la corrupción…nunca más regresaremos al pasado del neoliberalismo”. Un mensaje a la nación de López Obrador, muy valiente, muy inteligente y muy prudente. (Ese es el significado que tiene la “Fuente Pegaso” en Palacio Nacional). “Ante las crisis…nunca sin miedos y temores”, puntualizaría el más famoso de los tabasqueños. Palacio Nacional, cuando se hacían las tomas de televisión, se veía “chico” ante la figura y lenguaje de Andrés Manuel. Hace unos momentos vimos a un López Obrador enrollado en la “bandera de la libertad”, y sus palabras fueron más profundas y contundentes, cuando recordó a Simón Bolívar, de quien en sus lecturas, (AMLO), aprendió que la victoria en el único camino para liberar al pueblo de un “mal pasado”. Todos los grandes hombres de la historia de México, esos que en su época y oportunidad fuero inquilinos en Palacio Nacional, ahí, hoy en fantasmas o espíritu, “todos”, escucharon uno de los mejores discursos que ha dado en su vida Andrés Manuel López Obrador. El Presidente de la República, nunca se “achico” ante una de las peores crisis que azota a la humanidad, y que le pega duro al pueblo de México. Hace rato, escuchamos a un López Obrador, de grandes convicciones y compromisos, el hombre nunca dio un “paso atrás”, y lo anterior lo demostró en sus cuatro grandes proyectos de Nación, esos que van, porque van: “Tren Maya”, “Dos Bocas”, “Aeropuerto de Santa Lucia” y “Corredor Interoceánico”. Lo de hace rato, ahí en Palacio Nacional, frente a Juárez y “Pegaso”, sin lugar a dudas ha sido uno de los mejores mensajes de AMLO a su pueblo, a su gente. El dato duro: 1.-Andrés Manuel, nunca estuvo solo en Palacio Nacional, ahí con él, “arropándolo” su eterno camarada, Benito Juárez García. ¡Claro!, también “Pegaso”. Así es como los hombres escriben su propia historia. Fin del comunicado. Comentarios: federico.lagunes@hotmail.com Tel: 0211353044.