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Un nuevo dispositivo para aprovechar la radiación del orden de los terahercios podría permitir el autoabastecimiento energético de implantes médicos, teléfonos móviles (celulares) y otros aparatos electrónicos portátiles.
Cualquier dispositivo que envíe una señal Wi-Fi también emite ondas electromagnéticas con una frecuencia de terahercios, frecuencia que en el espectro electromagnético se encuentra entre la de las microondas y la de la luz infrarroja. Estas ondas de radiación de alta frecuencia, a veces mencionadas como «rayos T», también son producidas por otras muchas cosas, incluyendo nuestros propios cuerpos y los objetos inanimados que nos rodean.
Las ondas del orden de los terahercios son omnipresentes en nuestra vida cotidiana, y si se aprovecha la energía que portan, podrían servir como una fuente de energía alternativa.
Imaginen, por ejemplo, un accesorio para el teléfono móvil que absorba pasivamente los rayos T del ambiente y utilice la energía de estos para recargar la batería del teléfono. Sin embargo, hasta ahora, la energía portada por las ondas en la banda de los terahercios se ha desperdiciado en su mayor parte, ya que no ha habido una forma práctica de capturarlas y procesarlas para poder usar con suficiente eficiencia su energía.
Ahora, unos físicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en la ciudad estadounidense de Cambridge, han diseñado un dispositivo que creen que podría convertir las ondas de terahercios que surcan el aire cerca de la superficie terrestre en corriente eléctrica continua, una forma de electricidad que alimenta internamente a muchos aparatos electrónicos domésticos.
Con información de: Noticias de la Ciencia