¿Para qué desgastarnos? Dice el Presidente.

En Pocas Palabras

Por Maria Elvira Santamaria

Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México no entiende, no ve la razón del porqué desde ahora millones de nosotros estamos preocupados y tomando medidas contra el contagio del Coronavirus Covit 19.

¿Para qué desgastarnos? dijo ayer el mandatario, precisamente el mismo día en que nos enteramos de que en solo 24 horas fallecieron en Italia 348 personas a causa de esta enfermedad.

Entonces estamos enmedio de una impresionante confusión. Una confusión propiciada por las autoridades que anuncian una cosa y actúan en sentido inverso. Un gobierno federal que da a conocer un programa recomendando la sana distancia social, menos movilidad y medidas de higiene extremas en nuestra convivencia diaria y al mismo tiempo sus funcionarios siguen saludando de mano y siguen el discurso y el ejemplo de un Presidente provocador que encabeza actos masivos y -siempre presto a atraer la atención sobre sí mismo-, saluda hasta de beso y abrazo no a una persona, sino a decenas en medio de una multitud, descalificando la gravedad de la pandemia que ataca al mundo; y de paso, desdeñando las medidas que la gente de su gobierno está tratando de inculcar y poner en práctica en la población.

Para colmo pone en un brete a su subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, quien en un acto de servil malabarismo argumentativo envolvió a López Obrador en una burbuja de inmunidad moral refractaria a contraer y a contagiar el coronavirus, diagnosticando que en sus giras AMLO es «una fuerza moral y no una fuerza de contagio».

Y por lo visto seguiremos así, teniendo que tomar decisiones en base a nuestro criterio, porque no hay directrices claras, no hay firmeza ni uniformidad en las medidas de las diferentes esferas gubernamentales.

Dice el Presidente que para qué desgastarnos, quizá porque todavía no hay decenas de muertos y no están los hospitales saturados. El propósito de su ligereza es transmitir tranquilidad, lo entendemos, pero no parece que su gobierno esté lográndolo y sobre todo, no se advierte que sacando del bolsillo estampitas religiosas, esté generando la confianza que un jefe de estado tiene que transmitir y que los mexicanos necesitamos.

Hasta pronto.