El crimen de Silvia Jazmín, en Minatitlán, fue por “celos delirantes”

Por Florencia Basulto Nelsón

Municipiosur.com

El pasado 15 de agosto, hace ya 7 meses, consternó a la sociedad mexicana, la noticia del cruel homicidio de la joven ingeniera petrolera, Silvia Jazmín Armendáriz Alpuche , cuyo cadáver, con un certero disparo en la frente, fue incinerado en un basurero clandestino en la autopista Minatitlán-Villahermosa. El día anterior, alrededor de las 5 de la tarde había salido de su domicilio, en la colonia Petrolera, para acudir a una cita en la estética “Cielo mío”, localizada en la avenida Hidalgo, para hacerse pedicure. Nada se sabe de lo que ocurrió después. 40 días más tarde, la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia contra la Familia, obsequió la orden de aprehensión para Aldo Adán Castelán García, novio de Silvia Jazmín, autorizando la Fiscalía General del Estado una recompensa de 250 mil pesos. Pero el presunto Otelo había escapado y después de 7 meses y de las acciones de la familia en demanda de justicia, no ha sido aprehendido. Todo parece indicar que se trata de un crimen pasional, fueron los celos delirantes y enfermizos los que detonaron la paranoia y desataron la furia de Aldo Adán, un mediocre obrero, quien en el trato con su novia daba muestras de emociones patológicas y conductas violentas, derivadas de sus celos excesivos y obsesivos, atizados por sus conflictos internos. A lo largo de la historia, en todo el mundo, los celos son reconocidos como motivo de crímenes pasionales, cometidos en un instante de locura; como fuerzas destructivas que desatan furias incontenibles. Y esta es la única hipótesis del homicidio de Silvia Jazmín, una joven sin malicia que nunca imaginó lo que se tramaba en una mente enferma, pese a la conducta agresiva que llegó a desencadenar. Silvia Jazmín, una brillante profesionista, de nobles sentimientos, hija única de una respetable familia, quien tuvo la desgracia que el destino pusiera en su camino al Otelo que terminó con sus proyectos y con su vida, dejando en su hogar un gran vacío. Mañana domingo 15 de marzo, a las 9 de la mañana partirá del monumento a Lázaro Cárdenas, una marcha en demanda de justicia organizada por familiares, amigos y compañeros de Silvia Jazmín. Acompaña a sus padres: Silvia Alpuche Dennis y José Héctor Armendáriz, en su lucha por que se haga justicia.