Antonio Banderas desmiente problemas económicos y de salud

Comunicado

Municipiosur.com

Antonio Banderas, de 59 años, está bien de salud y su economía saneada. Lo ha dicho el actor en sus redes sociales para acallar algunas noticias. «Cuando he dicho ‘adquirir un teatro ha sido una forma de arruinarme romántica’ estaba expresando con humor los esfuerzos que he llevado a cabo para levantar el proyecto del teatro de Málaga pero afortunadamente no se ajusta a mi realidad financiera». Y prosigue: «En cuanto a mi estado de salud diré que no sé cómo se me ve por fuera. He de decir que tampoco me desvela este asunto, pero por dentro me encuentro como un toro, más fuerte que nunca y con muchísimas ganas de hacer cosas. Un abrazo a todos los que muestran su preocupación por mí».

El actor sufrió un ataque al corazón el 26 de enero de 2017. Él mismo lo contó dos meses después. «Sufrí un infarto el 26 de enero, pero tuve mucha suerte, fue benigno y no ha dejado daños. Me sometí a una intervención en la que se me implantaron tres stents en las arterias coronarias, y como sufría arritmias desde hace tiempo me sometí a una termoablación, pero no ha sido tan dramático como se ha escrito», explicó. Atribuyó lo ocurrido a que le metió «una paliza importante» al corazón en los últimos 37 años de su vida, pero afirmó que ya se encontraba muy bien, «con ganas de volver a trabajar». Y trabajo no le ha faltado desde entonces.

Banderas atraviesa una excelente etapa profesional que le ha llevado a estar nominado a los Oscar por su trabajo en Dolor y Gloria, la película de Pedro Almodóvar; a ello se ha unido la apertura del Teatro Soho en su Málaga natal. En lo personal, su relación con Nicole Kimpel ha cumplido un lustro. «El ataque al corazón es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Es algo que pone de relieve la existencia, donde desaparecen las cosas que no son importantes y las que lo son, flotan: mi hija, mi familia, mis amigos y mi vocación”, decía Banderas tras uno de los ensayos de A Chorus Line, musical que estrenó en noviembre para la apertura del Teatro del Soho malagueño.

A Chorus Line, codirigido por Antonio Banderas, ha llegado ahora al Teatro Tívoli de Barcelona (hasta el 29 de marzo) aunque sin el glamur añadido de ver en acción al famoso actor malagueño en el papel de Zack, que, tras las funciones en su ciudad natal, defiende el también malagueño Pablo Puyol.

El teatro de Málaga también ha sufrido cambios en los últimos días. Lluís Pasqual se ha despedido después de haber anunciado por sorpresa hace menos de un mes a través de un comunicado su dimisión como director artístico del proyecto, liderado por Antonio Banderas, solo un año después de haber asumido el cargo. Lo hizo el pasado jueves en la presentación de las próximas representaciones de su espectáculo Romancero gitano, interpretado por Núria Espert. Pasqual ha insistido en el mismo argumento que dio cuando hizo pública su decisión: que no se debe a desacuerdos, sino a que su labor ha terminado. Su intención nunca fue dirigir un teatro, sino ayudar “en el parto de su creación” a Antonio Banderas, padre del proyecto. “Antonio es ahora quien debe darle el biberón”, ha dicho Pasqual.