La defensa al derecho de expresión

Se Dice

Por Maquiavelo

Se Dice

A veces, el presidente López Obrador cuida las palabras y se refiere a los medios neoliberales y deja la duda que son solo algunos, pero ayer sí se dirigió en forma directa y abierta al periódico El Universal y resulta que los columnistas en esta ocasión estuvieron tranquilos y no fueron tan virulentos, ni con su tradicional mala leche como en otras ocasiones. A pesar de la constante crítica siempre termina el tabasqueño con una apasionada defensa de la libertad de expresión y se defiende con su derecho a la
crítica.

Al final asegura que así debe ser la democracia en donde todos tienen derecho a decir lo que quieran y él les dará respuesta con sus conferencias mañaneras. En el pasado hubiera provocado un infarto al dueño del medio y habría corrido al Jefe de Redacción y
varios reporteros, sobre todo al de la fuente de la Presidencia. De inmediato habría pedido una cita y sin saber el motivo se habría deshecho en disculpas.

Por lo pronto, los anunciantes de las grandes empresas desaparecían, no vaya a ser que se moleste. Era tal el poder del presidente de México que no hay antecedentes que se comparen con un dictador o el rey de algún país de las leyendas.
Después de trascender que Los Pinos se gastaron 35 mil millones de pesos para atender cualquier capricho de cualquier índole, desde las viandas más exóticas hasta las bebidas más añejas. Cualquier sultán se sentiría como un infeliz al lado de un mandatario mexicano de los últimos sexenios.

Lo interesante es conocer si este derroche tendrá algún castigo.
La orden es hacer un desmadre Se sabe que los gobernadores del PAN tienen instrucciones de armar un desmadre en las áreas de salud y educación y seguridad, aducen que de acuerdos a su ideología, el país no es de un solo hombre y que
todos deben ser escuchados y tomados en cuenta.

Están en su papel de oposición.

En Veracruz retorna la misma historia La historia se repite en el gobierno del estado de Veracruz, se recuerda al potosino Patricio Chirinos que se la pasaba la mayor parte de su tiempo de su sexenio en Los Pinos al lado de Carlos Salinas de Gortari de allí el apodo de la «Ardilla» y el entonces secretario de Gobierno era Miguel Ángel Yunes Linares,
quien era realmente el que gobernaba y nombraba a los miembros destacados en el gabinete y en los organismos estatales.

Fue el operador político que metió a la cárcel al exgobernador Dante Delgado Rannauro, al acucioso extesorero Gerardo Poo y al influyente exsecretario de Obras Públicas, Porfirio Serrano. En los pasillos del Palacio de Gobierno aseguran los empleados estatales que se vive en la actualidad la misma situación de aquella época.
La persona que toma decisiones es el secretario de Gobierno, el ingeniero agrónomo Eric Patrocinio Cisneros Burgos, quien tiene el poder para designar a los funcionarios estatales relevantes y asume las importantes acciones en el quehacer de la gubernatura veracruzana.