El presidente López Obrador lucía optimista porque recién habían abordado el tema que le apasiona y por la unidad que aseguró se vive en este momento en el beisbol mexicano
Municipiosur.com
Agencias
“No es por decreto presidencial”, pero Andrés Manuel López Obrador logró reunir a los principales actores del beisbol mexicano, su conocida pasión, junto a empresarios y autoridades deportivas para hablar del futuro de este deporte, que en 2020 participará en los Juegos Olímpicos de Tokio.
En el Casino español en el centro histórico llegaron por la tarde los presidentes de la Liga del Pacífico, Omar Canizales, Horacio de la Vega, por la Liga Mexicana de Beisbol. También acudieron los empresarios Carlos Slim, Carlos Bremer y el propietario de Diablos Rojos, Alfredo Harp Helú. Por Probeis estuvo Edgar González y Ana Guevara por Conade, además de casi todos los representantes de los equipos de ambas ligas.
El presidente López Obrador lucía optimista porque recién habían abordado el tema que le apasiona y por la unidad que aseguró se vive en este momento en el beisbol mexicano. Eso sí, repetía, el apoyo será para todo el deporte porque luego surgen “celos y sentimientos”.
Previo al encuentro circulaba la versión de que AMLO anhelaba proponer el establecimiento de una sola liga, en vez de dos como ha ocurrido, pero todos los involucrados aseguraron que no era el tema del encuentro ni se abordó como un proyecto siquiera.
“Se vive un buen momento (para hacer una sola liga)”, comentó entusiasmado López Obrador; “pero no será por decreto presidencial, eso dependerá de los directivos y surgirá por acuerdo y si es conveniente”.
No sólo lo impulsa el entusiasmo por la pelota, sino también que la selección que representa a México consiguió por primera vez clasificar a unos Juegos Olímpicos y participarán en Tokio 2020.
“No es por presumir”, dijo AMLO como un eslogan; “pero en el caso del beisbol, y de otras disciplinas, México está creciendo. Obtuvimos buenos resultados en los Juegos Panamericanos, ganamos medallas como pocas veces y estamos preparando muy bien para los Juegos de Tokio”.
Pero el tono cambió en el presidente al recordar el lugar histórico que consiguió la novena mexicana para Tokio 2020 y dio lugar al aficionado entusiasta.
“No tenemos problemas con ningún gobierno del mundo”, dijo López Obrador; “pero miren lo que se siente haberle ganado al equipos de Estados Unidos y dos veces; tenemos posibilidades de medalla para los Juegos Olímpicos”.
Lo inédito -insistió- es poder reunir a todos los actores del beisbol y celebra que hay una disposición a trabajar de manera colectiva por el bien del deporte y con el apoyo de empresarios como Slim, Bremer y Harp Helú.
No hay liga única, sostuvo, pero aseguró en caso beis y otras discipl Mex está creciendo. Obtuvimos buenos resultados en Jo obtuvimos medallas como pocas veces y pos estamos preparando bien para los juegos de japo. Fue un triunfo ganar la posibilidad e ir a los Juegos Olímpicos en béisbol. No tenemos problemas con ningún gobierno del mundo, pero miren lo que se siente ganarle a EEUU y dos veces. No es por presumir que este acercamiento se mantendrá en el futuro. Por ahora, no sabe cuánto presupuesta se le asignará a Probeis, la oficina gubernamental para fomentar esta disciplina, pero aseguró que habrá fondos suficientes no sólo para esto, sino para el deporte en general.
“El tiempo que nos quede libre se lo dedicaremos al béisbol”, remató AMLO.
Edgar González, ex liga mayorista y titular de Probeis, se permitió expresar sus opiniones personales; si bien recalcó que la reunión no fue para llegar al acuerdo de una liga única por deseo del Presidente de la República, pero habló de las ventajas que tendría esa posibilidad.
“En lo personal sí me gustaría la existencia de una liga única porque sería lo mejor para el beisbol”, dice González; “sería bueno para conseguir patrocinios, saber a qué gente llegamos,podemos organizarlo y poder aprovechar jugadores de Grandes Ligas en invierno; se ha hablado en otros momentos de qué sería bueno hacerlo en un futuro, pero en eso yo no tengo decisión”.
Al marcharse del Casino español, los transeúntes asombrados se dan de cara con el presidente y lo llaman para tomarle una foto, “aunque sea de lejos”, lo que generó un breve caos musicalizado por los cláxones que reclamaban por el parón repentino. Una multitud instantánea obstruía Isabel La Católica mientras se despedían del Jetta blanco donde viajaba López Obrador, el presidente que se apasiona con el beisbol.