El nuevo Apple Watch Series 5 (desde 449 euros) mantiene la pantalla siempre encendida, no descansa, siendo así más útil
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Agencias
El Apple Watch ha vuelto a actualizarse. Si el año pasado llegó una completa renovación de diseño del reloj inteligente, este año los cambios han sido más sutiles pero igualmente efectivos, ya que llega para asumir una de las peticiones históricas que se le hacían al dispositivo: que la pantalla siempre esté encendida.
Hasta ahora, si queríamos ver la hora, las notificaciones o cómo avanzaba nuestro entrenamiento había que girar la muñeca para llevarnos el reloj hacia el rostro, o bien tocar sobre el panel. Un movimiento que en muchos casos podía ser incómodo e incluso hacernos quedar mal si estábamos reunidos con otras personas, pues dejábamos claro que la atención se la estaba llevando el reloj y no ellos. Ahora, esto ha cambiado.
El nuevo Apple Watch Series 5 (desde 449 euros) mantiene la pantalla siempre encendida, no descansa, siendo así más útil. Podemos estar escribiendo en el teclado, haciendo spinning o en una reunión que no tendremos que mirar directamente hacia el reloj para hacer seguimiento del mismo.
Hasta ahora, si queríamos ver la hora, las notificaciones o cómo avanzaba nuestro entrenamiento había que girar la muñeca para llevarnos el reloj hacia el rostro, o bien tocar sobre el panel. Un movimiento que en muchos casos podía ser incómodo e incluso hacernos quedar mal si estábamos reunidos con otras personas, pues dejábamos claro que la atención se la estaba llevando el reloj y no ellos. Ahora, esto ha cambiado.
El nuevo Apple Watch Series 5 (desde 449 euros) mantiene la pantalla siempre encendida, no descansa, siendo así más útil. Podemos estar escribiendo en el teclado, haciendo spinning o en una reunión que no tendremos que mirar directamente hacia el reloj para hacer seguimiento del mismo.
Este cambio radical en el uso del reloj se ha conseguido gracias a que Apple ha cambiado la tecnología del panel que ahora monta el Watch. Las sensaciones son las mismas que con la generación anterior: mismo brillo, intensidad, fluidez y definición; sin embargo, ahora el panel se ha creado con una exclusiva tecnología denominada LTPO (siglas de óxido y polisilicio a baja temperatura, en inglés), lo que permite a la pantalla ajustar de forma dinámica la tasa de refresco entre 60 hz hasta 1Hz, lo que le permite ser mucho más eficiente cuando no se está usando.
Y es que uno de los grandes retos a los que Apple tenía que hacer con la nueva pantalla era a la autonomía. El disponer de una pantalla que esté encendida todo el tiempo pero que a la vez aguantase toda la jornada. No encontraremos una mejora con respecto a la generación anterior, pero podremos acabar el día sin problemas, haciendo que la carga nocturna siga siendo casi obligatoria.

