Lo que representa la caída de Winckler

Por Maquiavelo
Vaya que era importante sostener a Jorge Winckler a capa y espada en la Fiscalía del Estado, ya que no se daría curso a ninguna de las denuncias estatales presentadas en contra de su jefe y padrino, el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien ahora tiene que defenderse de otro nuevo frente local, además de la Fiscalía General de la Nación y de la Auditoría Superior de la Federación.

Una situación prácticamente insostenible al no contar con la protección estatal que le garantizaba cierta impunidad. Tiene que olvidarse de sus reuniones en el concurrido café de la Parroquia.

El puerto de Veracruz y Boca del Río dejaron de ser ínsulas para su seguridad personal y la ciudad de México tampoco es un lugar para su tranquilidad, por encontrarse las autoridades federales que lo tienen en la mira desde meses atrás.

El cerco de sus adversarios se hace más estrecho y las noches de insomnio cada vez son más largas. Es la misma sopa política que vivió Duarte.

Retirada del cártel más importante

Una noticia que cambiará de manera radical el grave problema de inseguridad y violencia que confronta el país. El cártel más importante busca los contactos más adecuados e idóneos con el gobierno federal con el fin de terminar la confrontación con las autoridades en diversas partes de la República donde se disputan las plazas con otros grupos delictivos.

De acuerdo a estas fuentes desean buscar los jefes de este cártel un arreglo de amnistía que les permita reincorporarse a sus cientos de componentes a una vida normal y tranquila. Conscientes que una Guardia Nacional de 150 mil elementos pertenecientes a los Cuerpos de la Policía del Ejército y Marina no tienen ninguna oportunidad de salir avantes, por lo que decidieron terminar esta peligrosa situación en paz.

Algo especial

Ahora sí fue diferente, por lo regular, cuando me citan a sus oficinas los directivos de este medio de comunicación, era para reprenderme o mandarme a misiones especiales muy extrañas, que entendía como que me mandaban a volar un tiempo por algún motivo que realmente nunca comprendí.

Pues en esta ocasión, fue un cambio totalmente radical. Las palabras textuales no las recuerdo, pero la idea central se me quedó grabada, el señor presidente de la República te ha comisionado para que vayas a una misión muy particular.

Te citó en Palacio Nacional y el director te va a acompañar.

No lo creía, pero tal cual, ocurrió.

Estaba esa mañana del principio de otoño en la oficina del presidente de México en Palacio Nacional. La indicación presidencial fue concreta. Te vas al extranjero y cumples con lo que te voy a encargar.

El acompañante, mi jefe superior le comentó muy amablemente, señor presidente… es un honor que mande a nuestro reportero decano de la empresa Imagen del Golfo.

Bien zalamero… no se preocupe, nosotros nos encargamos del viaje y de lo que requiera y va a ver que sí cumple.

De regreso obviamente hubo algunos pequeños, pero importantes cambios, el aspecto fundamental para este reportero son los viáticos.

Me recordaron de manera respetuosa, pero enfática, nosotros no te enviamos… O sea?????

Hay que cumplir y es el motivo para mis cuatro lectores, perdón me quedan solo tres local, esta columna solo aparecerá de manera esporádica.