* LA PERCEPCIÓN ECLESIÁSTICA

Por Raymundo Jiménez

AL PIE DE LA LETRA

Este martes, entrevistado en Ciudad Mendoza, a donde acudió al funeral de su tío, el sacerdote Lino Larios Pastrana, el arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, declaró que Cuitláhuac García “ha ido aprendiendo a gobernar” a pesar de “que no tiene colaboradores tan fuertes”, puntualizando que aunque en la administración del gobernante de MORENA “en algunas cosas se va atinando, en otras todavía falta mucho oficio y trabajo de grupo, de equipo.”

Esto no lo dijo un interesado político opositor y tampoco un resentido ex funcionario del régimen anterior, sino uno de los principales líderes religiosos de la entidad que por su permanente contacto con los feligreses de diversos estratos sociales debe tener el pulso exacto del sentir y pensar de un significativo segmento de la población veracruzana.

La Arquidiócesis de Xalapa, según los más recientes datos estadísticos, abarca 33 de los 212 municipios del estado, donde se asientan alrededor de 1 millón 300 mil habitantes, de los cuales cerca de 1 millón 130 mil son católicos. Cuenta en total con 90 parroquias –la última, la de Jesucristo El Buen Pastor, acaba de ser creada el 31 de agosto pasado en la colonia El Moral, de la ciudad de Xalapa– organizadas en 13 decanatos o regiones pastorales, y tiene 148 presbíteros diocesanos, 9 sacerdotes religiosos y casi 300 religiosas y religiosos profesos.

“Algunas situaciones ya se venían gestando desde hace tiempo, como el desabasto de medicamentos, no es de ahora; la inseguridad ya tiene muchos años y se ha ido acrecentando. En algunas cosas se va atinando, en otras todavía falta mucho oficio y trabajo de grupo, de equipo”, le puntualizó el arzobispo a la corresponsal en Orizaba del portal alcalorpolitico.com, Lissette Hernández.

Este martes, sin embargo, al preguntársele si haría cambios o ajustes en su gabinete, sobre todo en la Secretaría de Seguridad Pública, tal como lo han venido demandando dirigentes y legisladores del PAN, PRI y PRD luego de la masacre en el bar “El Caballo Blanco”, de Coatzacoalcos, el gobernador García Jiménez respondió tajante que el titular de la SSP, Hugo Gutiérrez Maldonado, no será removido de su cargo

“No, no habrá ningún cambio de gabinete (sic), ya esa pregunta ha sido muy reiterada, reitero la respuesta, nos basamos en resultados, nosotros, los resultados no se miden en un día”, argumentó, cuestionándoles obviamente a sus opositores que en la corta administración de su antecesor Miguel Ángel Yunes Linares no dijeron nada sobre su fallida estrategia de seguridad.

“¿Se acuerdan de aquél que a los seis meses no cumplió? Pero habría que preguntar al PRD, al PAN, si le exigieron su renuncia, porque él sí dijo seis meses y a los seis meses se le evaluó y estaba mucho peor que el periodo de (Javier) Duarte. Miren que sí es enorme el desastre y el drama”, expuso Cuitláhuac, quien no obstante presumió que “en nuestro caso los números son mejores, muchos mejores, ahí están las comparaciones del Sistema Nacional de Seguridad Pública, a través del Secretariado Ejecutivo.”

WINCKLER: ¿NO SE LA ESPERABA?

No es por presumir, pero la “separación temporal” del fiscal Jorge Winckler que este martes consumó la Diputación Permanente de la Legislatura del estado ya la habíamos previsto en esta columna política desde hace más de seis meses.

El 11 de febrero de este año, en un texto titulado “Winckler: junio, mes crucial”, escribimos lo siguiente:

“De no proceder el par de juicios políticos que le fueron iniciados al fiscal Jorge Winckler en el Congreso estatal –pues la semana anterior, en un doble intento, el grupo legislativo de MORENA no logró sumar los 34 votos mínimos de la mayoría calificada que constitucionalmente se exige para desaforar al titular de la Fiscalía General del Estado–, a los promotores de la fallida destitución del abogado yunista aún les quedaría una potencial segunda vía que máximo podría prorrogarse hasta junio próximo, cuando Winckler Ortiz deba someterse a la evaluación de control de confianza, ya que de acuerdo con la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que es la reglamentaria del artículo 21 de la Constitución Política federal, está obligado a cumplir con este requisito legal para permanecer en el cargo.

“Y es que los artículos 67 y 68 de la mencionada ley establecen que ‘la certificación y registro tendrán una vigencia de tres años’, y que ‘los servidores públicos de las Instituciones de Procuración de Justicia deberán someterse a los procesos de evaluación en los términos de la normatividad correspondiente, con seis meses de anticipación a la expiración de la validez de su certificado y registro, a fin de obtener la revalidación de los mismos, en los términos que determinen las autoridades competentes.’

“‘La revalidación del certificado será requisito indispensable para su permanencia en las Instituciones de Procuración de Justicia’, precisa dicho ordenamiento legal.

“Winckler debió someterse a estos mismos exámenes en noviembre de 2016, cuando inicialmente ingresó a la Fiscalía como Visitador General, en un presunto acuerdo del aún gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares con el fiscal duartista Luis Ángel Bravo Contreras, actualmente preso en el penal de Pacho Viejo por el presunto delito de desaparición forzada de personas.

“Aquí no hay vuelta de hoja. El artículo 21 de la Carta Magna estipula que tanto el Ministerio Público como las instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno estarán sujetas, entre otras bases mínimas, ‘a la regulación de la selección, ingreso, formación, permanencia, evaluación, reconocimiento y certificación de los integrantes de la instituciones de seguridad pública…’, según la reforma vigente desde el 29 de enero de 2016.

“Y por si acaso hubiera duda, la ley reglamentaria de este precepto constitucional establece en su artículo 14 las atribuciones del Consejo Nacional de Seguridad Pública, una de las cuales es precisamente la de ‘recomendar la remoción de los titulares de las instituciones de Seguridad Pública, previa opinión justificada del Secretariado Ejecutivo, por el incumplimiento de las obligaciones establecidas en la presente ley…’

“En un hipotético escenario como este, ¿los 19 diputados locales del PAN, PES, PT, PRD-MC y hasta un par de legisladores de MORENA que la semana anterior se negaron a aprobar la procedencia de los juicios políticos en contra de Winckler al pretextar que era un acto injerencista y ‘capricho’ del gobernador Cuitláhuac García y de su secretario de Gobierno, Eric Cisneros, entonces sí avalarían su destitución? Ya veremos.”

Hasta aquí, el texto publicado.

Y hasta aquí llegó Winckler como titular de la Fiscalía General del Estado.

Diga lo que diga ahora, estuvo advertido desde hace más de medio año.

Si ya sabía que estaban al acecho para removerlo bajo cualquier pretexto legal, ¿para qué haberles facilitado esta rendijita?

Su jefe político debe estar echando chispas porque… ¡hasta a él se la pasaron de humo!

Fue un sorpresivo nocaut que ni el púgil mexicano Julio César Chávez, en sus mejores tiempos de boxeador, hubiera propinado a su más mañoso y huidizo rival.