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Agustín Javier Ronson González salió a la tienda el pasado 24 de agosto, y no regresó a casa donde su madre y su hermana lo esperaban; horas después apareció en un video donde sicarios lo decapitan.
“Javier” o “Javi”, quien vivía con ambas mujeres en una casa ubicada en la colonia Trópico de la Rivera, salió a la tienda después de las 11 de la noche del sábado pasado, pero policías de la Fuerza Civil de Veracruz ‘lo levantaron’.
Vecinos informaron que los uniformados se lo llevaron a bordo de la patrulla marcada con el número 3225, después no supieron de su paradero.
Debido a que Javier era muy querido por sus vecinos, todos ayudaron a su familia a buscarlo, mientras que su hermana Mónica denunció ante la Fiscalía y la PGR la desaparición forzada de su hermano, pero no obtuvo respuesta alguna.
Después de varias visitas a la Fiscalía, le informaron que Javier había sido trasladado al Cereso, pero nunca lo vieron.
El 27 de agosto, la madre de Javier vio el terrible video en el que dos hombres son decapitados, uno de ellos era su hijo, por lo que de inmediato pidió ayuda a las autoridades para localizar el cuerpo de su hijo, pero hasta la fecha no ha sido localizado.
Después del ataque al bar Caballo Blanco, en Coatzacoalcos, Veracruz, Mónica y su madre Verónica se enteraron de que Javier había sido identificado como el dueño del centro nocturno.
En entrevista para el portal Letra Roja, Moni y Verónica afirmaron que su familiar no es dueño del lugar, pues él se dedicaba a la venta de tenis en un local y a través de páginas de Facebook.
Verónica señaló que el establecimiento de su hijo se encuentra a lado de donde se encontraba su estética que se vio obligada a quitar hace un tiempo, debido a que Los Zetas le cobraban ‘derecho de piso’.
Reiteró que su hijo no tiene ningún vínculo con el bar Caballo Blanco, pues señaló que “es cosa del gobierno y las autoridades, que sólo quieren encontrar y fabricar un culpable en lugar de hacer su trabajo.”
Informó que su hijo fue secuestrado hace cinco años al salir del bar Caballo Blanco, cuando acudió con sus amigos a festejar su cumpleaños, por lo que señaló que esa es la única relación que mantiene Javier con el centro nocturno.
Respecto al otro joven, quien se identificó como Josimar Ríos López, Verónica informó que lo desconoce, sólo sabe que andaba en malos pasos y su familia lo sabía.
Contó que al buscar a los familiares de la otra víctima para ir denunciar el homicidio, su hermana le respondió que “él se lo había buscado”. (Con información de Radio Fórmula)