OTRA VEZ LAS TRIBUS

Por Gabriel García-Márquez

Tal como sucedió en el PRD de nueva cuenta las llamadas tribus han comenzado a tratar de imponer su voluntad, ahora quienes se disputan el poder en Morena son Martí Batres Guadarrama y Ricardo Monreal Ávila. Esto es algo que ya se veía venir, pero no pensamos que sucediera tan pronto.

El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Martí Batres ha acusado al coordinador de los senadores morenistas Ricardo Monreal de ensuciar el proceso de renovación de la mesa directiva, al impedir que se diera una reelección a su favor.

Le dieron un albazo al viejo estilo priista y eligieron de manera “democrática” a Mónica Fernández Balboa impidiendo así la reelección de Batres para el siguiente año.

Esto significa que Ricardo Monreal impuso su voluntad apoyando a un grupo a su conveniencia, haciendo a un lado su papel de coordinador de la bancada morenista.

Batres acusa que hubo presión de parte de Monreal que permitió que en la votación participaran incluso los senadores del PES, pero no así los del PT. Esto significa que los del PES son sus aliados.

Como siempre fue costumbre en el PRD se impusieron los intereses de las llamadas tribus y ganó el que tuvo más poder para presionar a los legisladores, presionando de tal forma que la decisión fue unánime a favor de Mónica Fernández, incondicional de Monreal.

Martí Batres no oculta su descontento y ha despotricado contra Monreal, quien se encargó de ensuciar la elección

Aún cuando todavía falta mucho para los procesos electorales, ya se pelean por el poder y por los espacios en Morena, donde todos se sienten con derechos para influir en las decisiones de este partido que es mayoría en todos los niveles.

Ahora solamente hace falta que no se comience a resquebrajar el partido, que tanto pregona la democracia y ataca la corrupción.

Ricardo Monreal hizo un llamado a la concordia, la conciliación y la unidad, porque dijo que no hay que poner en riesgo el propósito fundamental de la Cuarta Transformación.

Afirmó que en política las decisiones que se toman suscitan controversia y hasta polarización, que su grupo votó en libertad. ¿Cómo ven?

En cambio, Martí Batres dijo molesto que “durante meses el senador Ricardo Monreal me persiguió y me combatió para sacarme de la Mesa Directiva. ¿Qué logró? Exhibirse como un político faccioso incapaz de encabezar un amplio movimiento. El riesgo, dijo, es que regresemos a las épocas del cacicazgo y el poder de un solo individuo.”

Pues hagan sus apuestas, quien saldrá triunfante en esta disputa por el poder y el liderazgo en Morena. Muy pronto lo sabremos. Mientras tanto en los días por venir escucharemos los gritos de las tribus que una vez más reaparecen para bien o para mal en la tragicomedia de la izquierda mexicana.