La primera terapia dirigida llega al cáncer de vejiga

Para el carcinoma urotelial metastásico o avanzado las opciones son más limitadas

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Agencias

El tabaco es una de las principales causas del cáncer de vejiga. A través de la orina se expulsan las sustancias tóxicas del cigarrillo, que así entran en contacto con la pared que recubre la vía urinaria, desde el riñón a la uretra. El daño en esos tejidos puede desembocar en un carcinoma urotelial. Con más frecuencia se localiza en la vejiga -España es el país de la Unión Europea con más casos de este tumor-, pero puede aparecer a lo largo de todo el tracto urinario.

Si se detecta en una fase inicial, el tratamiento consiste en la extirpación por un procedimiento no invasivo (RTU) y, cuando es necesario, un tratamiento basado en la administración del bacilo BCG para inducir una respuesta en el sistema inmunitario frente a las células tumorales. Este abordaje logra una alta eficacia, pero en un porcentaje no desdeñable de pacientes la enfermedad reaparece.

Para el carcinoma urotelial metastásico o avanzado las opciones son más limitadas: la quimioterapia obtiene respuestas parciales, pero no es curativa. Más recientemente, ha llegado la inmunoterapia, la primera novedad terapéutica en décadas en esta patología, pero también tiene una eficacia limitada.

Ahora, por primera vez, una terapia dirigida viene a reforzar el tratamiento de este cáncer en sus fases más avanzadas, como muestra un estudio que publica esta semana The New England Journal of Medicine. «Estamos muy satisfechos de haber visto una tasa de respuesta del 40% en los pacientes tratados en este ensayo clínico», destaca la autora del estudio Arlene Siefker Radtke, del Centro del Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas.

El fármaco erdafitinib se dirige a dos genes del receptor del factor de crecimiento fibroblástico (FGFR). «Un 60% de los tumores en estadio precoz y un 30% de los metastásicos tienen alteraciones concretas en los FGFR tipo 2 y 3», afirma otro de los autores del estudio, Jesús García-Donas, jefe de la Unidad de Tumores Ginecológicos, Genitourinarios y de la Piel del Hospital Universitario HM Sanchinarro, en Madrid.

Junto con García-Donas, otros dos médicos españoles firman este estudio internacional multicéntrico: Ignacio Durán, del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, y Begoña Mellado, del Hospital Clinic de Barcelona.