Los españoles son los europeos con más mercurio en su organismo

Madrid, 23 de septiembre de 2011. La pescaderia de San Anton, en el mercado de San Anton, exhibe hoy a sus clientes un ejemplar de pez espada de 150 kgs. Foto: Antonio Heredia

Esta investigación establece, además, que los habitantes de Murcia, Valencia, Baleares, Andalucía y Cataluña son los que más presencia de este metal tóxico tienen

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Agencias

Los españoles son los europeos que más mercurio tienen en su organismo por el consumo de pescado, según un estudio en el que ha participado el profesor de Toxicología de la Universidad de Murcia (UMU), Miguel Motas. Dentro de España, los habitantes de las comunidades mediterráneas son los que tienen los mayores índices de este peligroso metal.

Este trabajo de biomonitorización humana se enmarca en el contexto de un macroestudio que se está llevando a cabo a nivel europeo para estudiar la presencia de diferentes tóxicos en el organismo de los europeos, y evidencia que España presenta niveles más altos de los recomendables de mercurio, por encima del resto de estados de la UE, seguida de Francia, Italia o Grecia.

Esta investigación establece, además, que los habitantes de Murcia, Valencia, Baleares, Andalucía y Cataluña son los que más presencia de este metal tóxico tienen, aunque su posición en el escalafón varía si lo que se tiene en cuenta son los análisis de sangre, de orina o de pelo, según ha informado la UMU en un comunicado.

También regiones como Galicia y el País Vasco muestran unos índices elevados, aunque por debajo de las comunidades de la franja mediterránea. La principal conclusión es que estos altos niveles de mercurio están directamente relacionados con el consumo de pescado y marisco.

«La mayoría de la población estudiada se encuentra en los valores de referencia establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que implica que la presencia de mercurio en su organismo no tiene efectos directos sobre la salud, pero sí se trata de niveles muy altos que hay que vigilar», explica el profesor Motas, quien ha realizado este estudio durante su estancia de dos años como jefe del Área de Toxicología del Centro Nacional de Salud Ambiental, dependiente del Instituto de Salud Carlos III.