Los gobiernos ajenos a los partidos políticos

Por Maquiavelo

La reestructuración del partido político Morena está en marcha en el cambio de su dirigencia nacional, donde se perfila como próximo dirigente el líder de la fracción de los diputados federales, Mario Delgado, que cuenta con el respaldo del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard y el coordinador de la bancada en el Senado, Ricardo Monreal con quien se identifican con esta corriente los legisladores federales veracruzanos que encabezan Rafael Hernández Villalpando y Ricardo Exsome. Por el otro lado, muy ajenos a la línea que siguen los morenistas del gobierno estatal apoyando a la activista Bertha Luján, cercana al círculo del presidente López Obrador.

Se entiende que los militantes de Morena que trabajan en la ciudad de México poseen mayor experiencia política en estos quehaceres de los cambios de nuevos dirigentes que son inminentes, como también al sabido desconocimiento de estas periódicas reestructuraciones de las autoridades locales.

La importancia de este proceso de la selección de la nueva dirigencia es que se hacen compromisos formales con los comicios del 2021 donde se disputarán presidencias municipales y diputaciones locales y federales.

El presidente López Obrador ha manifestado permanecer ajeno a este cambio del Comité Ejecutivo Nacional y deja que sean los militantes con absoluta independencia los que decidan. Al igual que la selección de los futuros aspirantes a cargos de elección popular. Con esta norma, López Obrador impide que autoridades estatales quieran colar a sus amigos, como lo hacían gobernantes del PRI y del PAN.

Como esta renovación también se realizará a nivel estatal, la designación será por vía electoral interna de quiénes serán los nuevos líderes estatales de Morena, y quienes tendrán que respetar son los funcionarios estatales las nuevas determinaciones que prohíben tácitamente que haya línea en estos nombramientos.

La sana distancia marcada entre el ejecutivo federal y el partido político se entiende en esta nueva dimensión del quehacer partidista, donde los gobernantes están obligados a permanecer ajenos. López Obrador ha sido muy claro como mandatario que es de todos los mexicanos y reitera que él no pertenece a ningún partido político, un ejemplo que deben seguir los gobiernos estatales.

El problema está en el padrón electoral de más de tres millones de militantes

que el consejo de Morena quiere oficializar en el registro ante el INE.

Yeidckol Polevnsky al igual que la aspirante Bertha Luján quieren dejar fuera del padrón a siete millones de mexicanos que ya han solicitado afiliarse. Se les indicó que es un derecho constitucional que está establecido en los estatutos del partido. En lugar de bloquearlos, se debería de estar organizando una consulta en la que participen los diez millones de morenistas que existen en el país.

¿Qué hay detrás de la renuncia de Urzúa?

La realidad de la inesperada renuncia de Carlos Urzúa de la Secretaría de Hacienda, se concentra en el Plan de Negocios de Pemex que será presentado la próxima semana.

En este mismo espacio se afirmaba que sobran cien mil empleados en esa paraestatal. Mientras que no se realicen esos drásticos ajustes en las altas esferas hacendarias que no estaban de acuerdo de seguirle metiendo dinero bueno al malo.