Personajes ilustres de Nanchital

Francisco Javier Balderas, originario de San Nicolás Ecatepezco

Comunicado

Municipiosur.com

FRANCISCO JAVIER BALDERAS GUTIÉRREZ

Fue originario de San Nicolás Ecatepezco, municipio de Isla, Veracruz, localizado en los límites con Oaxaca. La muerte de su madre Jacinta Gutiérrez, obligó a su padre Ernesto Balderas Hernández a llevar a sus hijos a Nanchital, donde el jefe de la familia laboraba como obrero en la compañía El águila. Desde joven Francisco Javier dió muestras de una inteligencia poco común, un espíritu inquieto, audaz y emprendedor, atributos determinantes para alcanzar las metas que se propondría. De pequeño tenía que bolear zapatos para ayudar a la economía familiar, al terminar sus estudios de primaria en la vieja escuela Los Mangos, las limitaciones económicas le impidieron seguir sus estudios, por lo que se las ingenió para llevar un curso de tenedor de libros en la Academia Remington.

Dos grandes amores tuvo en su vida Chico Balderas, uno fue doña Zoila Guzmán (fallecida el 8 de junio de 1982) con quien contrajo matrimonio el 24 de marzo de 1952, procreando cuatro hijos Francisco, Norma Isabel, José Ernesto y Zoila; y su segundo amor, Nanchital a quién llamó “su novia”, lugar al que quería convertir en un “Nueva York en chiquito”.

Entró a PEMEX como trabajador petrolero en 1934 en el departamento de Sanidad, donde empezó de barrendero. Tomó un curso de contabilidad para llegar a ser sub contador general, lo que después le permitió llegar hasta el nivel 20, como contador privado en PEMEX.

El arribo de Chico Balderas al poder dentro de la sección 11 fue un suceso fortuito, en el que coincidieron varios factores. Dentro de la esfera política local, Chico llegó a ocupar puestos de importancia a inicios de los años sesenta (1962): primero como juez de Nanchital bajo la agencia municipal de Severo Cruz Estudillo y luego bajo la dirigencia del Secretario General Manuel Pérez Escalante, ocupó el puesto de secretario de trabajo en sustitución del fallecido González Kerr, quien murió en un accidente automovilístico. En el periodo 1966-1967 fue secretario por primera ocasión, siendo sucedido por Juan Pamucé Condado, quien resultó asesinado el 4 de enero de 1968.

Unificar los grupos que mantuvieron pugna en Nanchital fue la bandera de su actividad y la enseñanza que dejó a sus sucesores. Ya que aunque Chico llegó a incorporarse a la esfera del poder en un momento de un ambiente tenso, difícil y crucial, en el cual hubo dos grupos en la sección 11 que se disputaban el poder, el Grupo Orientación Depurador y el Político Social, representados por el color rojo y verde respectivamente. La pugna se enardeció además por la situación en la que estaba la jurisdicción sobre el complejo petroquímico Pajaritos, cuya construcción se había iniciado en 1961. Ya desde la muerte de Alejandro I. Mendoza se venía desarrollando un litigio entre la sección 11 de Nanchital y la sección 31 de Coatzacoalcos, que estaba liderada en ese entonces por José Vasconselos Morales. Finalmente después de un proceso prolongado durante 8 años, la Suprema Corte de Justicia pronunció su fallo a favor de la sección 11, influida, según testimonios orales por la intervención de Joaquín Hernández Galicia “La Quina”. Con esta victoria el grupo Político Social y el Orientación Depurador se consolidaron en unidad para centrarse en el trabajo político y sindical.

En 1976-1977 vuelve a ser Secretario General de la sección 11, turnando el puesto con su hermano, Felipe. La opinión de muchos es que la época que le correspondió a Francisco Balderas encabezar la Sección 11 ha sido la mejor de todas en Nanchital. El trabajo de construir la iglesia, la pavimentación de las calles, el actual palacio municipal, son producto de esa época que le correspondió a Balderas Gutiérrez representar al sindicato. El proceso de pavimentar lo comenzó don Severo Cruz Estudillo, con respaldo de la sección 11, pero tocó a Balderas efectuar la mayor parte de la obra en los casi 18 años de hegemonía.

La época más importante de la historia de Nanchital fue la de Francisco Balderas. La fuerte derrama que hizo Petróleos Mexicanos llegó al Sindicato por la vía de la Comisión de Contratos, que signaba el 2% de la obra de la empresa al Sindicato. También los trabajadores hicieron sus aportaciones, al grado que debe decirse que fueron los miles de trabajadores de los complejos petroquímicos los que aportaron sus cuotas para convertir a Nanchital en una ciudad y, más tarde en municipio libre, en 1988 logra que el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios proponga a la H. Legislatura que Nanchital se convierta en municipio libre. La Legislatura lo nombró como Presidente del Primer Consejo Municipal de Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río.

Parte de la popularidad de los Balderas eran los rasgos humanos que tenían, que eran generosos para con algunos que les pedían, por otro lado se generó un bloque hegemónico que para muchos fue inaccesible.

Falleció el domingo 4 de agosto de 1991, como presidente del H. Consejo Municipal 1989-1991. El relato cuenta que el jueves salió a la ciudad de México para dialogar con el entonces Secretario de Gobernación Fernando Gutiérrez Barrios. Regresó el viernes 2 de agosto por la tarde, contrariado porque Gutiérrez Barrios le había pedido encauzar de manera diferente la política sindical.

En torno a Chico Balderas hay diversas opiniones que muestran facetas de una personalidad y la manera como era interpretada por los diversos narradores. Unos ponen el énfasis en los trabajos que se llevaron a cabo, la pavimentación de calles y callejones, que acabó con las plagas de mosquitos que provocaban enfermedades tropicales tales como el paludismo. También mencionan la construcción de edificios y de colonias, como la Guadalupe Tepeyac y la San Miguel Arcángel.

El gran logro de Chico Balderas, en sus inicios, aparte de haber apoyado activamente a Juan Pamucé para que la sección 11 ganara la jurisdicción del complejo petroquímico Pajaritos, consistió en su gran habilidad de promover la unidad, el orden y el progreso como nadie antes de él lo había logrado.

En los tiempos de Don Chico, él personalmente recorría a las cuatro de la mañana las calles del pueblo para ver si todos los focos del alumbrado público funcionaban, si las calles estaban limpias, si no había trabajadores borrachos, y en caso de que encontrara a algunos los mandaba a centros de recuperación.

No cabe duda, pese a su muerte, el recuerdo de Chico persiste en el pueblo a través de las muchas escrituras, que puestas en diversos lugares y edificios de Nanchital recuerdan su benevolente gestión. Fue él, quién intervino de manera decisiva para que Nanchital adquiriese este papel estratégico dentro del proyecto de nación, en el cual confluyeron en un espacio muy reducido un excesivo poder económico, político e ideológico.

Fuentes de la Biografía:
BIOSCA, Pulido Javier. Nanchital en el tiempo. 1998. Ed. PACMYC Págs. 185-189
QUIROZ, Pérez Herminio. Crónicas de Nanchital 1.2003.Ediciones Vortice. Págs. 213-216
GABRIEL, Philip. Pueblo de Chico Infierno Grande: Dominación corporativa y caciquismo en sindicalismo en Nanchital. 2005. Págs. 80-110.