Llevaba en activo tres años, tiene 25 requisitos judiciales y preparaba un gran golpe
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Agencias
La Guardia Civil ha detenido en Madrid al considerado como el mayor ciberestafador de España. Un joven de 23 años sobre el que recaían más de 25 requisitos judiciales de detención por todo el territorio nacional, lo que lo convertía en objetivo prioritario para todas las policías del país.
La detención se ha producido en el marco de la Operación Lupin y al quedar constatado durante la investigación que los ingresos del joven -que responde a las siglas de J.A.F.- solían rondar 300.000 euros al mes, para lo que utlilizaba una banda criminal bajo sus órdenes y a los que pagaba un sueldo por su trabajo.
Aunque en el tiempo que ha durado la investigación se han llegado a rastrear en torno a 40 tiendas online fraudulentas gestionadas por el detenido, el joven se encontraba preparando su mayor golpe: una estafa para el Black Friday valorada en un millón de euros.
La operación se inició tras detectar el Departamento de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, una serie de posibles estafas que afectaban a multitud de personas en diferentes puntos de España, todas ellas con varios patrones en común.
Esta serie de ciberestafas eran cometidas principalmente por la venta de productos de electrónica de consumo en tiendas online fraudulentas, que se hacían pasar por tiendas totalmente legales y de conocido prestigio. Un caso de phishing comercial ya que incluso se usaban los logos y nombres de marca de forma fraudulenta y con total desconocimiento del usuario estafado. Se hacía «con la clara intención de inducir a error al mismo», explica la Guardia Civil en un comunicado.
Una banda criminal
La detención de J.A.F se ha producido en un céntrico hotel de Madrid en el que acaba de establecerse. Aparte de material informático, se le intervinieron más de 50 smartphones y más de 100 tarjetas SIM prepago identificadas a nombre de terceros.
Para toda esta operativa, J.A.F. se nutría de un grupo «perfectamente organizado por él», con diferentes cometidos y a los cuales retribuía con un salario, como si de una empresa se tratara. Junto al ciberestafador también se ha detenido al ‘informático’ del grupo y al encargado de captar a las mulas que se encargaban de convertir las estafas digitales en efectivo.
En concreto, el ‘informático’ era quien se encargaba de elaborar la réplica de las páginas web fraudulentas y subirlas a Internet, motivo por el que ha sido detenido esta semana en la provincia de Albacete.
El otro detenido estaba localizado en Las Rozas (Madrid) y era quien se encargaba de la estructura de captación de «mulas», es decir, las personas que se ofrecían a abrir cuentas bancarias a su nombre para que fueran utilizadas por J.A.F., para sus estafas, y que constituían el escalón más básico de la organización. Todas estas mulas han ido siendo detenidas en el transcurso de la investigación por distintas Unidades territoriales, ya que eran los titulares de las cuentas donde se hacían las transferencias de las estafas.
Una estafa que se iba perfeccionando
La Operación Lupin se inició hace aproximadamente un año por parte de la Guardia Civil pero es posible que el ciberdelincuente llevase cerca de tres años cometiendo este tipo de estafas en diferentes modalidades.