“Culinches”, así son: Eduardo Vega Regalado y Luis Antonio Luna Rosales. El Delegado de la SCT en Veracruz y el Director General de la API, son bien “miércoles” con los empresarios y comerciantes de Coatzacoalcos. Toda la “chamba” se la dan a los “fuereños”. Los funcionarios federales de MORENA y la “4T”, “ven con malos ojos” a los “vende tornillos” del pueblo. Vega y Luna, siempre la “meten doblada”

La gran mayoría de los empresarios y comerciantes que tienen su centro de operación en el municipio de Coatzacoalcos, al parecer, son unos “apestados” al interior de la Delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Administración Portuaria Integral de Coatzacoalcos, ¿por qué?, por la sencilla razón que los “funcionarios federales” que están al mando de las citadas dependencias, siempre dejan “fuera de la jugada” a los hombres y mujeres de la “Iniciativa Privada Porteña”. Eduardo Vega Regalado, SCT y Luis Antonio Luna Rosales, API, son dos seres humanos que se han convertido en unos auténticos “culinches” con los inversionistas locales. Ambos personajes han tomado la decisión de no darles trabajo a los empresarios porteños. La prioridad de Vega y Luna, es “entregar” y “direccionar” las millonarias obras a los “fuereños”. Muchas han sido las “voces empresariales” que se han quejado de lo “miércoles” que son: Luis Antonio y Eduardo. A los tipos les vale “mandarina” el crecimiento económico de Coatzacoalcos; lo de ellos, es darle todas las obras a sus: “amigos”, “conocidos”, “allegados” y “chogumas”, pillos y vagabundos, que no son de Veracruz. Vega Regalado, en varias ocasiones ha hecho acto de presencia en Coatzacoalcos, donde siempre viene a “gritar” que apoyará a los socios de la CMIC para que tengan “chamba”. La última vez que vino Eduardo a la ciudad, se dio una “encerrona” con Pablo Farfán a quien le prometió que ahora si ayudaría a los socios de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ¿qué fue lo que pasó hace algunos días?, simple, de nuevo, Vega, les volvió a dar un millonario contrato a sus “cuates” de Tabasco para que reparen un tramo de la carrera que va de Coatzacoalcos a Chiapas. El señor Vega, en efecto, se las volvió a “meter doblada” a los de la CMIC. El caso de Luis Antonio Luna, todavía es más cabrón. El titular de la API de Coatzacoalcos, no recibe a ningún empresario porteño. El hombre esta “encerrado” en sus oficinas, y cuando los “vende tornillos” de Coatzacoalcos lo van a buscar, siempre los manda al demonio. Hace algunas horas, los “altos mandos” de la CATEM, en voz de Carlos Soto Vázquez, le solicitaron a Luis Antonio que sea más abierto en las licitaciones que lleva a cabo en la API para que los empresarios, constructores y transportistas del pueblo puedan participar para intentar ganar un contrato. El dato duro: 1.-El sabroso “negocio” del señor Luna en la API son las “licitaciones restringidas”, es decir, las “asignaciones directas”. El jefe de la API “se va cabezón”, dejando fuera de toda participación a las empresas locales. 2.-Eduardo Vega Regalado, SCT y Luis Antonio Luna Rosales, son dos funcionarios federales de la “Cuarta Transformación, que les vale madre si en Coatzacoalcos se da o no se da la derrama económica. Para Luis Antonio y Eduardo, lo suyo, son sus sabrosos negocios en su “área de influencia”. En esta vida se puede ser cochino, pero nunca trompudo.