En un hito para la ciencia, crean bacteria con ADN sintético

Investigadores de la Universidad de Cambridge crearon de cero el ADN de una bacteria E.coli, cuyas colonias sobreviven en un laboratorio. Un hito para la biología sintética

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Agencias

Científicos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) lograron crear el primer organismo vivo del mundo que tiene un código de ADN completamente sintético y radicalmente alterado por humanos.

Los investigadores reportaron a través de un comunicado que habían reescrito el ADN de la bacteria Escherichia coli, formando un genoma sintético cuatro veces más grande y mucho más complejo que cualquier otro creado previamente.

Esta cepa de bacteria normalmente se encuentra en el suelo y en el intestino humano, y de acuerdo con el New York Times, la E.coli de laboratorio es similar a la E.coli presente en la naturaleza, pero vive con un conjunto más grande de instrucciones genéticas, o reglas biológicas, produciendo proteínas con su código genético reconstruido. Las bacterias están vivas, aunque se reproducen más lentamente que sus primas “naturales”.

El genoma artificial contiene 4 millones pares de bases, las unidades del código genético enunciadas por las letras G, A, T y C. Si el código se imprimiera en hojas tamaño oficio, tendría 970 páginas, lo que hace que el genoma sea el más grande que los científicos jamás hayan construido, según apunta The Guardian.

¿Cómo lo hicieron?

El ADN está formado por las distintas combinaciones entre cuatro bases: adenina, timina, guanina y citosina (A,T, G y C). Cada gen está comandado por la unión de tres de estas bases, y cada trío se conoce como un codón (ATg, o TCT, por ejemplo).

Los codones dirigen la producción de los 20 aminoácidos presentes en la naturaleza, es decir, los bloques sobre los que están montadas las proteínas (que realizan trabajos como transportar oxígeno en la sangre, por ejemplo).

Prácticamente todos los organismos vivos tienen 64 codones. En total, 61 codones producen los 20 aminoácidos naturales que se trenzan para construir cualquier proteína en la naturaleza, pero muchos hacen el mismo trabajo, es decir, producen el mismo amino ácido. Los tres sobrantes son una especie de codón de freno: le dicen al ADN cuándo parar de producir. ¿Por qué?

Esta es la pregunta que el equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge se propuso resolver. El estudio fue dirigido por Jason Chin, un biólogo molecular de la Universidad de Cambridge en Gran Bretaña, que quería entender por qué todos los seres vivos codifican la información genética de la misma manera desconcertante, y fue publicado en la revista Nature.