115 años de la parroquia de Cosoleacaque

Se cumplieron 115 años del inicio de la construcción del templo parroquial Preciosa Sangre de Cristo, ubicado en la Heroica Cosoleacaque, Veracruz. Fue el 11 de abril de 1904 cuando la comunidad católica inició la construcción del templo, por iniciativa de los señores Santiago Cruz

Comunicado

Municipiossur.com

Se cumplieron 115 años del inicio de la construcción del templo parroquial Preciosa Sangre de Cristo, ubicado en la Heroica Cosoleacaque, Veracruz. Fue el 11 de abril de 1904 cuando la comunidad católica inició la construcción del templo, por iniciativa de los señores Santiago Cruz y Juan González, efectuándose “mediante la cooperación de todos los habitantes”.
La tradición oral refiere que cuando pasó el cometa Halley (1910) se empezaron a elaborar ladrillos y tejas en la ladrillera de don Gregorio Cadena (padre de Mariano y Gregorio Cadena Bécquer), quien fue el “obrero contratista que se encargó de la edificación del templo”. Cuando se terminó, el templo -originalmente bajo la advocación de San Felipe Apóstol, el primer santo patrono de Cosoleacaque- medía 47.60 m de largo, 16.40 de ancho y una altura “del caballete al piso” de 9 m; mientras que las paredes de mampostería tenían 60 cm de espesor y 6 m de altura.
Por su parte el solar medía por el Norte 35 m, limitando con la Plaza Pública; por el Sur, 49.65 m, colindando con el terreno de Santiago Reyes, con la Plaza Pública y el Camino Real de San Pedro Mártir (antes calle Corregidora y hoy López Mateos); por el Este, medía 83.19 m; y al Oeste, 88.40 m, limitando con el Camino Real que conduce al pueblo de Zaragoza (hoy calle Hidalgo).
En 1940 tenía una iglesia blanca con aspecto de granero: el techo de tejas, sin torres, con tres puertas al frente y circundada por un cerco de alambres de púas. Frente a ella se levantaban la Cruz del Perdón y dos farolas alimentadas con petróleo. Cinco años más tarde, el avalúo del terreno y la construcción se estimaban en $16,564.85, comprendiendo el “Edificio de mampostería, con techo de teja criolla cuyo maderaje se halla en deterioro”, el terreno con una extensión de 72.97 m2, “Una Caseta de madera que sirve de campanario con un juego de Campanas de cobre”; y “Árboles de cocoteros enclavados en el Solar del mismo Templo”.
Con la realización de estas obras el templo católico adquirió su aspecto actual. Éste alberga 77 bancas de madera, por lo que tiene una capacidad para 308 personas cómodamente sentadas. Con 110 años de existencia, es el edificio más antiguo de la municipalidad, habiendo sobrevivido al sismo del 26 de agosto de 1959 que destruyó la ciudad de Jáltipan de Morelos. Hoy se cumplen 112 años del inicio de la construcción del templo parroquial Preciosa Sangre de Cristo, ubicado en la Heroica Cosoleacaque, Veracruz. Fue el 11 de abril de 1904 cuando la comunidad católica inició la construcción del templo, por iniciativa de los señores Santiago Cruz y Juan González, efectuándose “mediante la cooperación de todos los habitantes”.
La tradición oral refiere que cuando pasó el cometa Halley (1910) se empezaron a elaborar ladrillos y tejas en la ladrillera de don Gregorio Cadena (padre de Mariano y Gregorio Cadena Bécquer), quien fue el “obrero contratista que se encargó de la edificación del templo”. Cuando se terminó, el templo -originalmente bajo la advocación de San Felipe Apóstol, el primer santo patrono de Cosoleacaque- medía 47.60 m de largo, 16.40 de ancho y una altura “del caballete al piso” de 9 m; mientras que las paredes de mampostería tenían 60 cm de espesor y 6 m de altura.
Por su parte el solar medía por el Norte 35 m, limitando con la Plaza Pública; por el Sur, 49.65 m, colindando con el terreno de Santiago Reyes, con la Plaza Pública y el Camino Real de San Pedro Mártir (antes calle Corregidora y hoy López Mateos); por el Este, medía 83.19 m; y al Oeste, 88.40 m, limitando con el Camino Real que conduce al pueblo de Zaragoza (hoy calle Hidalgo).
En 1940 tenía una iglesia blanca con aspecto de granero: el techo de tejas, sin torres, con tres puertas al frente y circundada por un cerco de alambres de púas. Frente a ella se levantaban la Cruz del Perdón y dos farolas alimentadas con petróleo. Cinco años más tarde, el avalúo del terreno y la construcción se estimaban en $16,564.85, comprendiendo el “Edificio de mampostería, con techo de teja criolla cuyo maderaje se halla en deterioro”, el terreno con una extensión de 72.97 m2, “Una caseta de madera que sirve de campanario con un juego de Campanas de cobre”; y “Árboles de cocoteros enclavados en el Solar del mismo Templo”.