“Deuda pendiente” de alcaldes con el pueblo. Hasta el día de hoy no han prosperado las “denuncias” contra ex alcaldes “que se fueron con la cochina al monte”. Todo fue un “show mediático” para ganar “popularidad”. Los ex ediles ratones, ahí andan, disfrutando de la “buena vida” y el dinero que se robaron junto con sus “compinches”

Octavio Pérez Garay, alcalde de San Andrés Tuxtla, es un ejemplo objetivo y honesto de como una autoridad municipal le debe de cumplir sus promesas al pueblo. El señor Pérez, desde que llegó a la alcaldía, anunció que metería a la cárcel al ex Presidente Municipal, Manuel Rosendo Pelayo por haber cometido varios fraudes que dañaron el patrimonio financiero del Ayuntamiento. El miércoles, Pelayo fue arrestado por la Fiscalía General del Estado, y luego fue liberado al presentar un amparo. ¿A dónde queremos llegar con este comentario periodístico?, a un solo punto, que Octavio Pérez, es el único edil de los 212 que existen en Veracruz, que le da un “fiel seguimiento” a las denuncias que presentó su gobierno contra el ex alcalde de origen priista. ¿Saben qué en lo lamentable hoy en día?, que el resto de los actuales alcaldes, es decir, los 211, ya se “olvidaron” de las denuncias que presentaron contra sus antecesores. En la región sur, la gran mayoría de los actuales Presidentes Municipales, junto con sus miembros del Cabildo, entre enero y abril del 2018, agarraron la “bandera política” que iban a meter a la cárcel a todos las ex autoridades municipales “que le habían metido la mano al cajón”, es decir, que se robaron el dinero propiedad del pueblo. ¿Adivinen qué es lo que ha pasado con dichas presuntas denuncias?, absolutamente nada. Han pasado 15 meses de los “nuevos gobiernos municipales”, y ninguno de ellos le ha dado “seguimiento” a las presuntas denuncias que según ellos presentaron en el ORFIS y en el Congreso Estatal. Lo que hoy queda claro, es que entre enero y abril del 2018, los nuevos gobiernos locales, solo se dedicaron al “show mediático” para ganar popularidad entre los ciudadanos que gobiernan. Es una verdadera pena, que los actuales Ayuntamientos, con sus denuncias, no hayan metido al “bote” a ninguna autoridad del pasado. ¿Qué significa lo anterior?, en primer lugar que no existió “voluntad” para “apretar” como dios manda; en segundo lugar, que se dio la “complicidad” entre los “actuales” y los que se “fueron” y por último, que nadie de los ediles, en 211 Ayuntamientos, tuvo los “riñones” para enfrentar a los “bandoleros” que se dedicaron, con todo el descaro del mundo, a saquear a los Ayuntamientos de Veracruz. Octavio Pérez Garay, de San Andrés Tuxtla, fue la excepción. De lo anterior que no exista la menor duda.