Adolescente fallece por plaga de gusanos en el cerebro

Lo que padecía el joven era un cuadro extremo de neurocisticercosis, la infección que produce en el cerebro las larvas del parásito Taenia solium

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Agencias

El último número de la revista médica ‘The New England Journal of Medicine’ recoge un extraño caso: se trata del parte médico de un adolescente indio que falleció a causa de una verdadera plaga de larvas alojadas en su cerebro.

Lo que padecía el joven era un cuadro extremo de neurocisticercosis, la infección que produce en el cerebro las larvas del parásito Taenia solium.

Esta enfermedad, que también afecta a otros tejidos, se produce al ingerir los huevos de un parásito que usa al cerdo como huésped.

huevos de la tenia.

Según refleja la revista médica, el paciente acudió a urgencias en la ciudad india de Faridabad con convulsiones. El paciente presentaba confusión, por lo que fueron sus padres quienes señalaron que, en la última semana, se había quejado de molestias en la ingle. Además, en la exploración, también se observó una hinchazón sobre su ojo derecho y alteraciones en los testículos.

Pero los médicos no dieron con la verdadera causa del problema hasta que una resonancia magnética (en la imagen superior) reveló la existencia de múltiples quistes en el cerebro. Pruebas posteriores confirmaron que se trataba de una neurocisticercosis.

En este caso, los científicos no pudieron optar por el tratamiento habitual con antiparasitarios e intentaron estabilizar al paciente con fármacos antiepilépticos y dexametasona. Desafortunadamente, dos semanas después de su llegada a urgencias, el paciente falleció.

La cisticercosis casi nunca da la cara al poco tiempo de producirse la infección, sino que a menudo, el trastorno permanece latente en el organismo. Se estima que el punto álgido de severidad tiene lugar entre tres y cinco años después de la adquisición inicial de las larvas del parásito, aunque los investigadores tienen constancia de que en un número muy elevado de los casos pueden pasar décadas hasta que la enfermedad se hace evidente.

Normalmente, la infección no provoca la muerte, aunque en los países donde el trastorno es endémico, se estima que la infección es responsable de hasta el 30% de los diagnósticos de epilepsia.