DOS BOCAS SÍ VA

Por Gabriel García-Márquez

 

Después de que el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, declarara al Financial Times que para apoyar financieramente a Petróleos Mexicanos se retrasaría la construcción de la refinería de Dos Bocas, el presidente Andrés Manuel López Obrador salió a desmentir estas declaraciones.

El funcionario de Hacienda afirmó que tomarían 2 mil 500 millones de dólares de la obra para incrementar la producción y exploración petrolera en Pemex.

Durante su viaje a Londres el funcionario de Hacienda declaró que el gobierno mexicano gestiona recursos ante el FMI para inyectar recursos a la paraestatal, pero que aún no se concreta nada y fue enfático en que la construcción de la refinería no se iniciaría este año.

Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador salió a aclarar que la construcción de la refinería es un hecho y que el proyecto sigue adelante, que la licitación se abrirá el próximo 18 de marzo, día de la Expropiación Petrolera. Afirmó el presidente de la República que se concluiría en tres años como se tiene planeado y su costo fluctuará entre 6 mil y 8 mil millones de dólares.

En apariciones posteriores la secretaria de Energía, Rocío Nahle en diversos medios de comunicación reforzó lo dicho por el presidente y dijo que se lanzará la convocatoria para esta obra, pero que dicha licitación será de forma restringida, es decir que solamente se dará entrada a empresas especializadas y serias, con experiencia probada a nivel mundial y que no hayan incurrido en actos de corrupción. Por supuesto entre éstas no habrá ninguna mexicana.

Afirmó Nahle que Hacienda está ajustando el presupuesto buscando la manera de garantizar los recursos, pero que éstos ya se encuentran etiquetados, por lo que la construcción de la refinería en Tabasco no tiene por qué detenerse.

De manera que lo dicho por el subsecretario Arturo Herrera al periódico británico, en el sentido de que se retrasaría la construcción de la refinería, fue desmentida tajantemente por el presidente, pero lo que no queda claro es de dónde saldrán los recursos para este proyecto, si vendrán del ahorro por el combate al huachicol o se contratarán préstamos internacionales para tal efecto, porque 8 mil millones de dólares se dice fácil, pero lo difícil es conseguirlos.

ESPALDARAZO A ROCÍO NAHLE

Ante el señalamiento de un reportero sobre las diferencias entre los funcionarios de Pemex, Hacienda y Energía, el presidente lo negó y se atrevió a decir que en breve Rocío Nahle se iría a despachar a Villahermosa para estar cerca de la construcción de Dos Bocas, toda vez que el trabajo en la secretaría de Energía es más de tipo normativo que operativo y hace falta su apoyo directo en esta magna obra. Sin embargo, Nahle despachará en ambas sedes, tanto en la CDMX como en la capital tabasqueña, para lo cual ya están alistando un edificio propiedad de Pemex que le será dado en comodato a la SENER.

Finalmente nos quedamos en las mismas, porque no se ve claro el panorama y las versiones encontradas entre el presidente y sus funcionarios, siembran incertidumbre sobre el futuro de Pemex. De todos modos habrá que esperar a que se publique la licitación para construir la refinería de Tabasco y con el espaldarazo que el presidente le dio a Rocío Nahle luego de los cuestionamientos sobre su posible salida del gabinete, lo único que nos queda claro es que la Secretaría de Energía se mudará a Villahermosa, desde donde la titular supervisará de cerca la construcción de éste que tal vez sea el único megaproyecto que se concrete de los propuestos por López Obrador.

Por cierto, quien debería renunciar al cargo es el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, luego del ridículo que hizo con su declaración ante el Financial Times. No hay confrontación dice AMLO, pero lo que sí hay es falta de comunicación entre su equipo, porque no es la primera vez que el presidente dice una cosa y sus empleados dicen otra.