En los gobiernos municipales priistas, uno de los principales problemas era “mantener a raya” a los famosos “vendedores ambulantes. En las administraciones del PRI, una de las principales “escusas” para dejar “florecer” a los “comerciantes informales”, era que dicha actividad estaba controlada por los “malos”, por lo tanto, nadie se podía meter con ellos. La Dirección de Comercio, eternamente se ha visto envuelta en “escándalos mayúsculos”, y ahí tenemos como ejemplo al extitular, Fernando Vidal Segovia, quien fue “noticia nacional” por “maltratar” a un niño que vendía chicles y dulce en la calle. Pues bien, ¿qué es lo que ha pasado desde que MORENA llegó al “poder” en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos?, algo muy simple, hasta el día de hoy, la Dirección de Comercio y la Regiduría con la Comisión de Comercio, no se han visto involucrados en “señalamientos” de corrupción o violación a los derechos humanos. Hoy las cosas son muy diferentes en el “Área de Comercio”, ahí donde los responsables para que todo funcione bien son: Adriana Herrera Martínez, Regidora de Comercio y Miguel Espinoza Villegas, Director General de Comercio. Tan bien se hacen las cosas para mantener “quietos”, es decir, “amarrados” a los vendedores ambulantes, que la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, reconoce la labor de: Herrera y Espinoza, pues tiene su buen rato que no hay “denuncias” por “abusos” en los “operativos” o en el “reordenamiento” de los comerciantes que trabajan en la vía pública. Lo que hoy nos queda claro, es que el Presidente Municipal de Coatzacoalcos, Víctor Manuel Carranza, se “sacó la lotería” con Miguel Espinoza Villegas, un funcionario público que realiza su trabajo en forma excelente, ¡claro!, bajo la supervisión de Herrera Martínez. El dato duro: 1.-La única vez que se dio un “problema” en la Dirección de Comercio, fue en enero del 2018, cuando “vendedores ambulantes” se quejaron que personal de la Dirección de Comercio los querían “chingar” con una “cuota”. ¿Recuerdan lo qué pasó ese 18 de enero del año pasado?, don Miguel Espinoza realizó una profunda y honesta “investigación” y al descubrir que los “ambulantes” decían la verdad, de inmediato “puso de patitas en la calle” a Francisco Ligonio Aguilar, ex Coordinador Administrativo, personaje “que se estaba pasando de galleta” con los “ambulantes”. Desde entonces, en la Dirección de Comercio, se aplica la “cero tolerancia” a la corrupción.