Un grupo de científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon tortillas de cebada como una alternativa viable para mejorar la nutrición de la población y combatir la obesidad
Agencia
Municipiossur.com
Un grupo de científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon tortillas de cebada como una alternativa viable para mejorar la nutrición de la población y combatir la obesidad.
Se trata de un alimento funcional altamente comercializable e ideal para personas con enfermedades crónico degenerativas y de la tercera edad con motilidad intestinal insuficiente, denominado Maltitortilla Glucofixed.
México ocupa el primer lugar de obesidad infantil y segundo sitio en adultos, por lo que los expertos de la Escuela Superior de Medicina (ESM) decidieron desarrollar esta alternativa nutricional.
Además de estar comprometidos con la detección oportuna de padecimientos, los investigadores dedican sus esfuerzos a la búsqueda de soluciones reales con alimentos funcionales que combatan los factores de riesgo causantes de la diabetes, enfermedad, cuyos índices ascienden cada día.
Los especialistas Gustavo Acosta Altamirano, Gabriela Cortés Moreno, Eleazar Lara Padilla y Ana María González Farías, apoyados por las alumnas Ladys Moreno Galicia y Marlene Hernández Hernández, elaboraron esta innovadora tortilla, convencidos de que la cebada es un cereal desaprovechado en la industria, pues sólo se usa como alimento para el ganado y en la elaboración de productos de fermentación alcohólica (cerveza).
De acuerdo con el IPN, también con la malta que se extrae del grano, se fabrican el whisky, jarabes y sustitutos de café.
“La tortilla de cebada posee un índice glucémico mucho menor que la de maíz, lo cual permite disminuir la absorción de glucosa, en virtud de que las enzimas de las microvellosidades de los intestinos humanos no pueden hidrolizar los componentes beta glucósidos de los polisacáridos presentes en la cebada”, apuntaron.
Este alimento es ideal para personas con padecimientos crónico-degenerativos como diabetes, sobrepeso, obesidad y problemas gastrointestinales, así como para individuos con estados carenciales de nutrientes, asimismo, favorece el crecimiento sano de los niños.
La cebada tiene vitaminas del grupo B (ácido fólico y colina), vitamina K y es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo. Su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, zinc, manganeso, cromo, selenio, yodo y molibdeno.
A diferencia del maíz y el trigo, contiene lisina (aminoácido esencial para la síntesis de masa muscular y el fortalecimiento del sistema inmunológico).