En octubre del 2018, aquí en Coatzacoalcos, en el “Parque Independencia”, en rueda de prensa, Víctor Manuel Pérez Muza y Lorena González León, líderes de la “Coalición Sindical de Agua Dulce”, denunciaron que eran víctimas de “amenazas de muerte”, por lo tanto, “gritaron” que tenían miedo de ser asesinados. Luego, el 18 de diciembre del año pasado, también, en el “Parque Independencia”, Christian Padrón Calderón, miembro de la “Coalición Sindical”, ante reporteros, “denuncio” que había “amenazas de muerte” contra varios dirigentes de la organización sindical. ¡Señores!, ¿qué fue lo que pasó luego de estas “denuncias” que fueron hechas públicas y que también se presentaron ante el Ministerio Público?, pues lo que ya es el “pan de todos los días” en la región, en efecto, que Víctor Manuel y Lorena, fueron “asesinados” en su propio hogar en la colonia “Cuatro Caminos” en el municipio de Agua Dulce. De acuerdo con lo que declararon en octubre González y Pérez, las “amenazas” y asesinatos de “líderes sindicales” es por la disputa de la “mano de obra” en tres grandes proyectos de inversión: 1.-La exploración de pozos frente a las costas de la Congregación de Tonalá. 2.-Los pozos petroleros de “Rabasa”. 3.-Rehabilitación de la carretera “Costera del Golfo”. ¿Qué podemos entender luego de ver como asesinan a los representantes de los obreros?, algo simple y lógico, que entre los mismos “líderes sindicales” se da una “guerra a muerte” para quedarse con los contratos, en lo que se refiere a la “mano de obra”. Los datos duros: 1.-¿Saben que es lo más lamentable del “derramamiento de sangre” que hoy se da al interior de los sindicatos?, que los hoy “caídos”, es decir, los “líderes sindicales”, han denunciado, en tiempo y forma las “amenazas”, pero resulta que al gobierno, pero de manera muy en especial, la Fiscalía General del Estado, le ha “valido madres” dichas denuncias, “públicas” y “oficiales”, esas que en su oportuno momento hicieron los hoy difuntos. 2.-Lo más “cabrón” de todo este asunto de las “matanzas sindicales”, es que, hasta el día de hoy, la Fiscalía General del Estado, no ha capturado a ninguno de los asesinos de los “dirigentes”. Las muertes de: Marjorie Oropeza, Joselín Amézquita y Samuel Calderón, continúan impunes, y por el mismo camino van a ir las de: Lorena González y Víctor Manuel Pérez. La “carnicería sindical” en Agua Dulce, está a todo lo que da, y viene lo peor.