Rondaba el atardeder del 7 de noviembre en Europa, cuando las alertas de prensa se unieron al zumbido de las redes sociales en un alboroto que presagiaba noticia. “Una nave extraterrestre en nuestro Sistema Solar”
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Rondaba el atardeder del 7 de noviembre en Europa, cuando las alertas de prensa se unieron al zumbido de las redes sociales en un alboroto que presagiaba noticia. “Una nave extraterrestre en nuestro Sistema Solar”, clamaban sus voces al unísono. Así acababan de interpretar dos científicos de la Universidad de Harvard un objeto espacial descubierto un año antes, el 19 de octubre de 2017, mientras se alejaba hacia los confines de nuestro sistema. Desde que el telescopio Pan-STARRS 1, encaramado en el monte Haleakala, en Hawái, lo divisara como un punto de brillo intermitente, el mundo astronómico se apresuró a recoger datos sobre él antes de perderlo de vista, y en los meses siguientes activó telescopios y satélites en cielo y tierra para observarlo.
Al cabo de un mes ya estaba claro que la variación en el brillo correspondía a un objeto giratorio. “Imagina que miras una patata dando vueltas e iluminada por una fuente de luz. El área que la refleja hacia ti va cambiando a medida que rota. Cuando es mayor, experimentas un pico de brillo y, con el área menor, ese brillo disminuye. Ese altibajo se repite con cada rotación”, explica Javier Licandro, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias. Así se calculó que rotaba una vez cada 8,1 horas, pero también se vio que, en lugar de ir perdiendo fuelle, como habría sido de esperar al alejarse del Sol, el objeto experimentaba una cierta aceleración. Además, la órbita que describía en su salida no se correspondía con la de un objeto de nuestro Sistema Solar. Debía, por tanto, de provenir del entorno de otra estrella. La suya sería entonces una visita sin precedentes, lo que le granjeó el sugerente nombre hawaiano de ‘Oumuamua –sí, con apóstrofe inicial–, ‘el primer mensajero que llega de lejos’. Un visitante que se despedía de nosotros a una velocidad de 158.360 km/h.