LA VIDA EN LLAMAS

Gabriel García-Márquez

Mucho se ha hablado de las causas que orillan a la población a delinquir y la mayoría coinciden en que la principal razón es el hambre. Sin embargo, cuando uno ve a los delincuentes no se les ve el hambre de alimento, sino el hambre de conseguir dinero a costa de lo que no es propio, del robo y de la extorsión.

Últimamente los noticieros y los diarios se han ocupado de cubrir hechos que muestran una actitud irracional de la gente, que aglutinada en turbas se dedican a delinquir mediante la rapiña y los asaltos.

El más claro ejemplo de la actitud irracional de las turbas se dio el pasado viernes en Tlahuelilpan en el estado de Hidalgo, donde luego de perforar un ducto de combustible, vino la tragedia.

Hasta ahora no se sabe quién rompió los ductos y quien incitó a la población a recolectar el combustible, que como un geiser formó un enorme chorro a presión de gasolina que llevó alegría a esta gente que hizo toda una verbena popular, mientras trataba de llenar sus recipientes y bidones para llevar hidrocarburo robado a su casa, para luego comercializarlo y tener con qué comer o sobrevivir durante la semana.

Todo era una fiesta en Tlahuelilpan, se escuchaban las risas y la palabrería de jóvenes, adultos y hasta niños. Hubo tiempo para grabar con celulares videos que se subieron a las redes sociales y que atrajeron la atención de los medios de comunicación y hasta de los militares, que pronto hicieron acto de presencia.

Luego, vendría la tragedia, alguien provocó la chispa que detonó una enorme explosión que mató a 79 personas y lesionó a 81. Las escenas eran dantescas, hombres en llamas corrían como locos con el fuego en el cuerpo, pero sin soltar el bidón de gasolina que era su tesoro, así se tiraron al arroyo donde corría agua seguramente ya contaminada por el combustible derramado. Algunos lograron salvar la vida, otros no corrieron con la misma suerte. Muchos aún siguen desaparecidos.

Los soldados se quedaron impávidos, sin saber cómo actuar, pues para entonces ya era demasiado tarde, la oportunidad para impedir la tragedia se les había pasado. Ellos dicen que lo intentaron, pero que la gente no les hizo caso. De alguna manera los militares tienen razón, la gente actuó arrebatadamente, sin inteligencia. En medio del caos que es lo que ahora está prevaleciendo en México.

Las fotos que se publicaron en los medios y en las redes sociales muestran el horror de ver cuerpos sin vida quemados y otros más corriendo con las ropas calcinadas y la piel cayéndose a pedazos, con el terror dibujado en el rostro.

Este es el resultado del llamado huachicoleo, que está acabando con los pueblos y con la tranquilidad de las familias, donde llegan pipas cargadas de combustible robado a distribuirlo impunemente a través de huachicoleros menudistas que compran el huachicol a un precio de 13 pesos para venderlo en 17. Se ganan 4 pesos y van de casa en casa por las calles en una moto distribuyendo descaradamente la gasolina robada, lo que le deja enormes ganancias al crimen organizado que se lleva la mayor parte del negocio.

Hasta el momento, no se han dado los números finales de los muertos y los desaparecidos, muchos quedarán marcados para siempre con heridas en el cuerpo y en el alma que nunca sanarán.

El presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, trata cada mañana de convencernos de que está luchando contra la corrupción, pero los corruptos son ya tantos que sus palabras se pierden en las redes y en el aire. Los maleantes son tantos y no les importa llevarse entre las patas a gente inocente como la de Hidalgo, lo que nos ha causado tanto dolor.

El presidente tiene la razón: hay que hacer el bien, pero también hay que actuar bien para combatir el mal. El avance logrado en el combate al huachicoleo va muy lento y no sabemos a ciencia cierta quienes son los verdaderos culpables. No sabemos quiénes perforaron los ductos y provocaron esta barbarie.

Hidalgo está de luto, todo México también. Esperamos todos que se castigue a los verdaderos culpables, a aquellos que están al frente de esta mafia que está dañando dolorosamente a los mexicanos.