NO HAY DESABASTO

Gabriel García-Márquez

Con una estrategia a todas luces equivocada, el gobierno federal trató de combatir el robo de combustible. Cerrar los ductos de Pemex no fue la mejor idea, toda vez que no previeron cómo abastecer a las gasolineras de los estados del Pacífico y del Bajío. Lo que queda demostrado con este operativo es que nos han estado saqueando desde hace mucho tiempo y el gobierno no ha hecho nada por evitarlo.

Ahora resulta que, en vez de avanzar con la reforma energética, vamos para atrás como los cangrejos, pues volvemos a recurrir al sistema de abastecimiento mediante pipas en las regiones donde esto ya era otra historia.

El robo de gasolina ha ido en aumento y queda claro que hasta los grupos gasolineros y algunas grandes empresas estaban bien metidas en este ajo.

Todo parece indicar que las intenciones del presidente Andrés Manuel López Obrador son muy buenas, pero este operativo se inició sin considerar que las consecuencias serían desastrosas.

Llama poderosamente la atención el silencio de los funcionarios de Pemex y de los dirigentes del Sindicato Petrolero. Pero ¿Qué se le puede pedir al ingeniero agrónomo Carlos Alberto Treviño Medina habilitado como director general de Pemex? Quien como todo mundo sabe, no tiene ni la menor idea de dónde se encuentra parado. Por otro lado, Carlos Romero Deschamps, el líder de los petroleros, tampoco ha salido a decir esta boca es mía, porque seguramente está más embarrado que cualquiera en este sucio negocio de la venta de huachicol.

El presidente de la república ya no sabe ni qué contestar ante la embestida de preguntas de los reporteros que se desmañanan para escucharlo todos los días. A la pregunta expresa de cuándo se solucionará el problema, su respuesta es no lo sé, lo más sencillo sería abrir las válvulas y decir que ya se resolvió el suministro, pero no quiero mentirles.

Por otro lado, el presidente se empeña en negar que haya desabasto en algunas regiones del país, pero todo es cuestión de semántica, porque lo que hay es falta de suministro, que para el caso es exactamente lo mismo.

Ahora resulta que quieren suplir la falta de información con un spot que justifica el fallido operativo, pero nadie les puede creer. Sería mejor que Pemex nos informara cuántos y cuáles son los ductos que existen en el territorio nacional y cuáles son las regiones que se abastecen de ahí. Cuáles son los resultados positivos del cierre del ducto de Salamanca y que nos den a conocer cuántos empleados de Pemex han sido detenidos por estar involucrados en el robo de hidrocarburos.

Hasta el momento se han registrado 40 estaciones de servicio cerradas en la Ciudad de México y todo indica que el número aumentará, así como las regiones con problemas de desabasto.

Hoy es impresionante ver la larga fila de carros tanque recorriendo las autopistas del sur, acarreando miles de litros para surtir de combustible al centro del país, incluyendo por supuesto a la CDMX.

Lo cierto es que alguien está engañando al presidente López Obrador y si alguien debiera dar una explicación al pueblo de México es el inamovible Carlos Romero Deschamps, que seguramente sabe cuál es el origen del problema y estará más relacionado que cualquiera con las bandas de huachicoleros, que se han enriquecido a costas de Petróleos Mexicanos.

Mientras tanto, hay que llenar el tanque porque nadie nos garantiza que el desabasto llegue a Coatzacoalcos.