El gobierno de Francia se alista para otro sábado negro “de gran violencia”

Workers set up protection on shop windows the Champs-Elysees avenue, Friday, Dec. 7, 2018 in Paris. Many shop owners across the French capital are getting ready for the violence, setting up walls with carton boards to protect their windows. (AP Photo/Francois Mori)

Al margen de esto, el Ministerio público abrió una investigación en contra de Drouet, por “provocación en la comisión de un crimen o de un delito” y “organización de una manifestación ilícita

Municipiosur.com

Agencias

Mientras el gobierno trata de calmar a los “Chalecos amarillos” con alivios de las reformas, el presidente Emmanuel Macron y su Primer Ministro Edouard Philippe esperan un nuevo “sábado negro”, el cuarto seguido, que podría ser el más violento.

El “Acta 4”. Así se le denomina al cuarto sábado de protesta de los “Chalecos amarillos” en Francia. Desde el 17 de noviembre, bloquean glorietas, carreteras e instalaron retenes en varios peajes que ocupan diario. Pero lo del sábado negro, ya es tradición. Y después de los enfrentamientos recientes en las calles, Emmanuel Macron teme una nueva ola de violencia.

El servicio de comunicación del presidente se alista para un movimiento “de gran violencia”. Las informaciones del gobierno son “extremadamente inquietantes”, pues el movimiento se estrecha en “un núcleo duro de más de miles de personas” que llegarían “para romperlo todo y matar”, asegura la presidencia.

Es que, desde hace unas semanas, la violencia verbal y física rebasaron el descontento entre los manifestantes. Varios grupos de choque vinieron a romper vidrios y tiendas, y hasta vandalizar monumentos emblemáticos en la Avenida de los Campos Elíseos y el Arco de Triunfo.

El jueves, Eric Drouet, uno de los portavoces más radicales, advirtió en las redes: “Este sábado, todo se acaba. El sábado próximo será la culminación final”. Además, llamó a los “Gilets jaunes” “entrar en el Elíseo”, la sede del poder presidencial, lo que llevó a los medios y actores políticos a hablar de un “intento de putsch”.

Refuerzan seguridad

Al margen de esto, el Ministerio público abrió una investigación en contra de Drouet, por “provocación en la comisión de un crimen o de un delito” y “organización de una manifestación ilícita”.

Frente a esas promesas, el gobierno se alista. El sábado pasado, 65 mil fuerzas policiacas, entre ellas cinco mil en París, habían sido desplegadas. El Primer Ministro Edouard Philippe declaró el jueves que esta cifra subirá a 89 mil para el “Acta 4”, de ellos ocho mil solo en la capital gala. Además, una docena de vehículos blindados también protegerá las calles.

Las palabras de Christophe Castaner, Ministro del Interior, no son para nada tranquilizantes, acerca de este nuevo día de protesta: “se perfila con inquietud… pero con serenidad”.

Por su parte, los sindicatos mandaron un mensaje de calma y denunciaron “toda forma de violencia en la expresión de las reivindicaciones”, sin olvidar describir la rabia de los “Chalecos amarillos” como “legítima”, y pedirle al gobierno “garantizar, por fin, verdaderas negociaciones”.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, también se prepara. En el transcurso de esta semana, 300 agentes municipales quitaron “dos mil elementos del mobiliario urbano en las zonas de riesgo” que podrían servir de arma, como ocurrió el sábado pasado, como cientos de rejas de jardines y árboles, así como barreras de obras de construcción civil.

Eventos cancelados

Las autoridades tomaron otras medidas a lo largo de la semana, como el cierre de varios monumentos y museos de la capital, así como la deslocalización del Teletón y la cancelación de espectáculos, entre ellos seis de los nueve partidos de la Liga 1.

El gobierno contiene su respiración. Y el presidente Macron espera este nuevo día de protesta, antes de una declaración oficial, el lunes.