FINANZAS SANAS

Gabriel García-Márquez

Una vez más se cae la bolsa y pierde terreno el peso por las ocurrencias de los legisladores; primero fue el senado cuando propuso la desaparición de las comisiones por servicios bancarios y ahora un diputado del PT presenta una iniciativa para modificar el sistema de AFORES, mediante la Ley General de Pensiones por Retiro y Garantizadas por Vejez.

En esta ley se propone designar un administrador único para las AFORES, lo que significa que se podrían utilizar estos recursos para fines distintos, olvidándose de su función social y de que estos recursos tienen que estar garantizados para cumplirle a los trabajadores. La creación de las AFORES data de 1996 y están reguladas por la CONSAR y autorizadas por la Secretaría de Hacienda.

A raíz de la inquietud que despertó esta iniciativa del PT y que puso intranquilos a los mercados, se hizo necesaria la intervención del próximo secretario de hacienda Carlos Urzúa Macías, para enviar un mensaje sobre el panorama económico del país.

Comenzó por aclarar que esta propuesta sobre las AFORES carece de viabilidad, toda vez que no tiene ni pies ni cabeza, por tanto, no hay de qué preocuparse. También aclaró que las Reservas Internacionales son intocables y ante la propuesta de que se eche mano de ellas para algunos proyectos, fue tajante al decir que aun cuando para cualquiera son tentadoras, no se pueden usar para otros objetos que no sea respaldar la economía nacional y su endeudamiento. Así que los 173.8 mil millones de dólares son intocables, pues están destinados a dar estabilidad a las finanzas, además de que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no lo permite.

Con la intervención de Urzúa Macías y el mensaje de López Obrador, se calmó el nerviosismo en el mercado accionario y en el sector bancario.  Urzúa fue muy claro al decir que es momento de crear certidumbre y confianza entre los inversionistas extranjeros.

El nuevo gobierno procurará acercarse a los sectores financieros y se cuidará el nivel de endeudamiento, para establecer un porcentaje moderado con respecto al PIB y antes del 15 de diciembre se enviará el paquete económico a la Cámara de Diputados, cuidando en todo momento que las dependencias no se excedan en el gasto, midiendo cada mes su presupuesto para establecer un techo sano que evite el despilfarro.

Carlos Urzúa, fue enfático al decir que recibe del actual gobierno de Enrique Peña Nieto una economía estable, las finanzas sanas y que no hay por qué pensar en una debacle financiera como se ha venido vaticinando.

Sin embargo, no hay que perder de vista que los morenistas y sus aliados han hecho propuestas que no garantizan la estabilidad financiera y de seguir así, las cosas pueden resultar mal cuando lleguen las empresas calificadoras internacionales a medir la economía mexicana. Esto sucederá en el mes de marzo, por lo que es imprescindible que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador les jale las riendas a quienes se andan adelantando, queriendo llamar la atención con iniciativas que no ayudan en nada a la tranquilidad financiera que tanto requiere México.

Así, que Enrique Peña Nieto se puede ir tranquilo a vivir a Ixtapan de la Sal como lo ha afirmado, pues está entregando un país con estabilidad financiera, que ya quisiera haber recibido Ernesto Zedillo en sus tiempos, cuando al quitar los alfileres se le vino abajo todo y nos llevó al traste con el llamado error de diciembre del 94.

No resta más que esperar a que el gobierno entrante, sepa administrar la abundancia o las reservas que está recibiendo, pues de ellos dependerá ahora la estabilidad de México y la tranquilidad económica de los mexicanos.

Atraer inversionistas extranjeros es la misión del nuevo gobierno, evitar que quienes ya están aquí no se vayan, no retiren sus capitales y procurar que lleguen nuevos consorcios a sentar sus reales en este país que lo tiene todo, pero hay que jalar la rienda a los tontos con iniciativa y como dice el dicho que López Obrador les diga “Mejor no me ayudes compadre”.