Los últimos cuatro gobernadores que ha tenido Veracruz, siempre han caído rendidos en los “encantos políticos” de los empresarios que radican en Coatzacoalcos. Los cuatro ex mandatarios veracruzanos, aquí en el puerto, han consolidado grandes amistades, en lo “empresarial”, como en lo “personal”, acción y hecho, que con el paso del tiempo los han convertido en “compadres” y “socios” en varios suculentos negocios. ¿Cuáles han sido esas firmes y reales “amistades” entre poderosos empresarios porteños y políticos estatales?, ahí les van algunos datos de la historia reciente: 1.-Armando Rotter Maldonado, cuando era el mero “fregón” de las “Farmacias Rotter” y siendo alcalde porteño, se hizo “compadre” de Miguel Alemán. 2.-Fidel Herrera Beltrán, aquí en el pueblo su “empresario favorito” fue Miguel Ángel Enríquez González, mejor conocido como “ENGO”. 3.-Javier Duarte de Ochoa, al principio de su gobierno, tenía en su sagrado suegro, Antonio Macías Yazegey, a su “empresario-asesor” de todas sus confianzas. 4.-Miguel Ángel Yunes Linares, “no se anduvo por las ramas” y de inmediato mandó el mensaje que su empresario de todos sus amores sería Rogelio Lemarroy González, dueño de gasolineras en todo el Sureste del país. Pues bien, hoy la pregunta que se hacen los porteños es la siguiente: ¿Quién será el nuevo empresario que tenga una “excelente relación” de amistad con Cuitláhuac García Jiménez?, la respuesta es sencillita, este lleva por nombre Arturo Quintanilla Hayek, un hombres de negocios que toda su vida le ha trabajado a PEMEX. Un detalle importante de Arturo, es que todos los contratos que ha conseguido en Petróleos Mexicanos, los ha logrado licitando, nunca ha dado un “moche” para ganar una obra. Lo anterior habla bien de su probada honestidad. Ahora bien, la semana pasada, en la casa de Arturo Quintanilla, se llevó una interesante cena donde la figura central fue Cuitláhuac, ¿Qué podemos entender de esta “encerrona” en la residencia del “magnate porteño”?, pues que el hombre, desde el jueves es el nuevo “hombre fuerte” en Coatzacoalcos es lo que hace a tener de “súper cuate” al gobernador de Veracruz. “Así es esto de las gelatinas, algunas cuajas y otras no”, y sin lugar a dudas, la gelatina de Arturo Quintanilla, le está “cuajando” muy bien.