Aparecen “justicieros” en la región sur. Civiles armados, en “defensa propia” matan a los asaltantes. Papá e hijo son asesinados cuando intentaron asaltar a clientes en el restaurante “La Flor” en San Pedro Mártir. Los ciudadanos están “artos” que a cada rato los “pillos” los quieran “chingar”. Los muertos son: Alberto Canela Cruz y Adán Canela Martínez

Los ciudadanos que habitan el sur de Veracruz, están hasta la madre de ser las eternas “víctimas” de los delincuentes, tanto “organizados”, como “comunes y corrientes”. Ante la falta de protección de las policías: federal, estatal y municipal, gran parte de la población ha optado por andar armado y así defenderse de los constantes “ataques” de los “malos”. Casos de “justicieros” se han registrado en ciudades como: México, Guadalajara y Monterrey, donde personas normales al ver que serán asaltados, han tomado la valiente medida de desfundar sus pistolas para darle muerte a los delincuentes. La impotencia de los honestos pobladores para defender su patrimonio, ya llegó a los extremos, hoy en día es la vida o la muerte, así de simple es esto. El jueves pasado, aquí en la zona sur de Veracruz, se presentó un caso de un “justiciero”, resulta que una banda de asaltantes se presentó al restaurante “La Flor” en la comunidad de “San Pedro Mártir”, y al momento que quisieron despojar a los clientes de todas sus pertenencias, un señor que estaba en el establecimiento, sacó su pistola, disparí en varias ocasiones y le dio muerte a: Alberto Canela Cruz, Adrián Canela Martínez. Papá e hijo, perdieron la vida, el resto de la banda logró huir. ¿A dónde queremos llegar con el comentario?, a un solo punto: 1.-A raíz que ninguna autoridad puede detener a los: “rateros”, “asaltantes” y “secuestradores”, ahora es el propio pueblo quien se hace justicia por su propia mano. Los “justicieros” empiezan aparecer en la región. La semana pasada un “justiciero” hizo acto de presencia en un comedor de “San Pedro Mártir”, mañana o pasado, estos mismos “justicieros” pueden aparecer, para hacer justicia, en ciudades importantes, como: Coatzacoalcos, Agua Dulce, Las Choapas, Nanchital, Minatitlán, Cosoleacaque, Jáltipan y Acayucan. Lo que hoy queda claro es que muchos ciudadanos sureños ya andan armados para defenderse de los “malandros”. La descomposición social que se vive en el país, pero de manera muy en especial en el sur de Veracruz donde la gente está a merced del hampa, ya obligó a los ciudadanos a defenderse de la forma que sea, hasta para proteger a los suyos y su patrimonio.