Morena va con todo contra los azules

Arturo Reyes Isidoro

La fiesta ya comenzó.

Tiene como invitado especial al todavía Fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz.

Por un lado, ayer se le dio entrada en el Congreso local a la solicitud de juicio político en su contra presentada por el representante legal de la Asociación Civil Organización Nacional de Empresarios Anticorrupción (ONEA), Iván Gidi.

Una vez que se integren las comisiones de Gobernación y de Justicia y Puntos Constitucional se les turnará para su análisis y si la consideran procedente la enviarán a su vez a la Comisión Instructora.

Si se quiere actuar contra quien está convertido en el brazo ejecutor del Gobierno del Estado, esa puede ser la punta del iceberg de varias denuncias y señalamientos en su contra.

En una operación pinza, el pleno de la diputación federal, es decir, de todas las fracciones en San Lázaro, suscribieron un punto de acuerdo para exhortar a la PGR a que atraiga el caso de la joven Valeria Cruz Medel en desacuerdo con la versión del Gobierno de Veracruz, con la petición adicional de que salga del cargo Winckler.

Para remachar, el ya casi nuevo gobernador constitucional Cuitláhuac García confirmó la declaración de crisis humanitaria para Veracruz que hará  Andrés Manuel López Obrador al día siguiente de que asuma la Presidencia, en Coatzacoalcos, mientras que él lo hará “desde el primer minuto” de su gobierno.

“Queremos prepararnos porque la ciudadanía empezará a denunciar y las cifras que se conocen actualmente aumentarán”, declaró, y no se duda que nuevamente el nombre del Fiscal salga a relucir y que lo puedan corresponsabilizar.

El propio Cuitláhuac, y haciéndole segunda el futuro nuevo Secretario de Gobierno Eric Cisneros, ha pedido juicio político contra el abogado oaxaqueño.

En plena campaña, el 31 de mayo, el hoy gobernador electo dijo que tan pronto llegara al cargo solicitaría juicio político para el Fiscal. O sea que se la tiene cantada.

Una mala noticia para Winckler debió haber sido la unificación de la bancada de Morena ayer en el Congreso local con lo que se hicieron con el control de la Junta de Coordinación Política para los próximos tres años, es decir, que ahora tienen la sartén por el mango y seguramente presionarán en su contra.

Otra es que en quince días más se quedará huérfano pues su padrino el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares entregará la administración.

Para dar una idea de en qué plan vienen los pupilos de Andrés Manuel López Obrador, leamos lo que se publicó ayer en “Confidencial” de El Financiero con el título “Acusan ‘mordaza’ en San Lázaro”

“Muy molestos se vieron anoche a los diputados del PRI, PAN y PRD. ‘Ni una coma nos aceptaron ponerle o quitarle a la nueva Ley Orgánica de la Administración Pública Federal’ (la que crea a los superdelegados), se quejó el priista Ricardo Aguilar. ‘Nos oyeron en varias sesiones, pero no nos escucharon en una sola’, se quejó la panista Adriana Dávila. “Ni a los de Morena los dejaron opinar siquiera, hay ley mordaza”, añadió. ‘Hubo cambios, pero que no hicieron los diputados, sino manos de fuera de la Cámara’, denunció la diputada Martha Tagle, de MC. Los morenistas callaron, la ley avanzó y se aprobó en comisión”.

Por información que tiene “Prosa aprisa”, en el Congreso local no les darán tregua a los azules. Vendrán investigaciones contra algunos de los que se quedaron.

Si se llega a confirmar el triunfo de José Mancha como presidente del CDE del PAN y la permanencia del diputado Sergio Hernández al frente de su bancada será peor.

¡Pin, pon, papas!

Vaya severos golpes que recibió ayer el panismo-yunismo o el yunismo panismo.

Por un lado, el delegado del CEN del PAN para la elección de Veracruz, Benjamín Cermeño, declaró que el Comité Ejecutivo Nacional no dará por bueno el resultado de la elección de dirigente en Veracruz hasta que no se resuelvan los recursos de impugnación que sean presentados ante la Comisión de Justicia de la dirigencia nacional.

Por otro, como declaró el diputado Amado Cruz Malpica, los azules y sus aliados se quedaron “relamiéndose los bigotes” porque finalmente los dos grupos en que se habían escindido los legisladores de Morena se unieron y aseguraron, así, el control de la Junta de Coordinación Política para los próximos tres años.

Y en tercera, como Secretario General del Congreso fue designado Domingo Bahena Corbalá, expanista quien renunció a su militancia en protesta por la designación de Miguel Ángel Yunes Linares como candidato a la gubernatura hace dos años. Dice el dicho que para que la cuña apriete debe ser del mismo malo. Si alguien conoce a los manchistas-yunistas es él, así que la bancada blanquiazul no va a tener un día de campo en la LXV Legislatura.

Fue un derechazo al rostro, un jab a la mandíbula y un gancho al hígado azul. ¡Ouch!

Entre los morenos se habla que todavía falta el cobro de la factura por el agandalle del mejor equipo de oficina que hicieron los panistas en la revuelta de la toma del Congreso en noviembre pasado.

Platican que aprovechando que estaban atrincherados y que ya los diputados salientes habían sacado sus cosas, los mismos panistas que se encerraron, en forma vandálica fueron a todos los cubículos y jalaron con los más nuevos y mejores equipos de oficina y se los llevaron a sus espacios.

Así, cuando se liberó el edificio y llegó el personal y no encontró sillas, computadoras, etc., al preguntar les respondieron que se los habían robado, aunque luego ante el riesgo de denuncias aceptaron que ellos los tenían.

Los nuevos diputados no solo de Morena están esperando que les compren equipo nuevo o que devuelvan los que tenían adscritos, de acuerdo a los trabajadores de base. Los del PAN se niegan a reintegrarlos, porque devolver o regresar, nunca.

Y tumbarán a nuevos basificados

A los heredados del yunismo les pagarán con la misma moneda con la que usaron contra los del duartismo.

Se reproduce la inconformidad de los viejos trabajadores de las dependencias del Gobierno del Estado por la injusticia laboral, selectiva y discriminatoria de los que se van, lo que también va quedando al descubierto en el proceso de entrega-recepción.

Y es que igual que al final del gobierno anterior, ahora de un año para acá han estado basificando a trabajadores que llegaron con la nueva administración aunque no tienen ningún mérito, y han dejado afuera a los trabajadores con más antigüedad, experiencia y méritos.

En el gobierno de Duarte basificaron al final a varios allegados y protegidos, y el yunismo los descabezó apenas entró en funciones.

Ahora harán lo mismo. Van tomando nota de cientos nuevos basificados a algunos de los cuales los verdaderos trabajadores o casi nunca vieron o nunca supieron qué hacían y dónde andaban o en qué.

En la entrega-recepción algunos que han sido ya detectados se niegan a responder qué antigüedad tienen y sus méritos.

También se va poniendo al descubierto que muchos “jefes” nunca se presentaron a trabajar, pero sí cobraban, o de plano hay plazas que se cobraron pero nunca se cubrieron, esto sobre todo en el sector educativo donde además esas plazas nunca salieron a concurso a pesar de que era ogligatorio hacerlo, claro, además porque se contó con la complicidad de algunos líderes sindicales.

Lo que se sabe es que hay la instrucción de que no se deje a un solo yunista, por lo que van a limpiar todas las dependencias.