DOLOROSO CRIMEN

Gabriel García-Márquez

El homicidio de la estudiante de medicina Valeria Cruz Medel nos ha conmovido a todos, no nada más a los veracruzanos, sino al país entero que ve con impotencia como la violencia se hace presente en cualquier lugar y a cualquier hora.

Ya no estamos seguros en ningún sitio; Valeria estaba haciendo ejercicio dentro de un gimnasio, no se encontraba en un bar o en la calle. Estaba en un lugar cerrado y en teoría seguro. Sin embargo, hasta un tercer piso llegó un sicario solitario que a sangre fría disparó a quemarropa a esta jovencita de apenas 22 años, sin darle oportunidad de correr para evitar ser alcanzada por 9 balas que le quitaron la vida de manera instantánea. Su cuerpo quedó en medio de un charco de sangre junto a los aparatos del Gym, todo por una supuesta terrible confusión.

Valeria nunca supo por qué le quitaron la vida, ella estaba en lo suyo, haciendo deporte, llevando una vida sana, lejos de los vicios y de las actividades delictivas; sin embargo, una confusión la puso en el lugar equivocado.

Se dice que el sicario iba por otra mujer que se parecía mucho a Valeria. Luego aparecería muerto a balazos el presunto homicida, así no quedarían cabos sueltos, se borró todo rastro y será muy difícil saber cuál fue el verdadero móvil del asesinato y quien fue el autor intelectual de este reprobable hecho.

Este crimen pone en evidencia una vez más, a las autoridades encargadas de garantizar la seguridad de la población, porque hechos similares se repiten una y otra vez en prácticamente todos los estados del país. Ya nadie está a salvo, todos estamos en riesgo incluso los propios policías, que han sido también atacados por los delincuentes.

Nada los detiene, actúan impunemente en contra de personas indefensas, que no tienen nada que ver con las actividades de bandas delictivas, pero que a veces se les vincula con tal de justificar la causa de su muerte violenta.

Pagan justos por pecadores, no se vale, el crimen de Valeria parece un caso cerrado al aparecer muerto el presunto autor material, pero las autoridades ministeriales deben ir a fondo con las investigaciones y desenmascarar a estas bandas criminales que tienen en jaque a las corporaciones policiacas y en estado de indefensión a la ciudadanía sin distingo.

La diputada Carmen Medel Palma, madre de Valeria, recibió en su curul la fatal noticia que le causó un gran dolor, ese mismo dolor que sienten las madres de otras tantas víctimas, que han sido privadas de la vida en distintas regiones del país, por matones insensibles que todo lo resuelven con balas.

El presidente electo habla de que va a integrar una guardia nacional y que se va a crear una secretaría de seguridad pública federal, con la promesa de que de esta manera se combatirá con eficiencia al crimen organizado y que se devolverá la paz a los mexicanos. Ojalá así sea y cambie de opinión dejando a un lado la amnistía y se castigue a quien se tenga que castigar por robarse la tranquilidad que desde hace tiempo no tenemos.

Aun cuando Andrés López Obrador había declarado que la creación de la Guardia Nacional se llevaría mucho tiempo, parece que ya cambió de opinión y será una prioridad, toda vez que la crisis de inseguridad y violencia que prevalece en el país debe ser resuelta a la brevedad posible y se tiene que enfrentar con urgencia.

Vaya desde este espacio un abrazo a la diputada Carmen Medel, en estos momentos en que el dolor no se mitiga con nada, porque nada le devolverá la vida de su hija Valeria, la vida de una joven que tenía un gran futuro por delante y que se preparaba profesionalmente para salvar vidas y evitar el dolor de sus pacientes.